Tuberculosis (BCG)


La vacuna contra la tuberculosis (BCG) se administra en la mayor parte de los países de Latinoamérica. En España, se abandonó la inmunización universal contra esta enfermedad, manteniéndose sólo en el País Vasco. Se recomienda la inmunización sistemática de recién nacidos en zonas con altas tasas de infección de tuberculosis o en poblaciones de riesgo (niños en contacto con enfermos no tratados, con escaso acceso a recursos sanitarios…). Aunque su eficacia es muy variable en la transmisión de la enfermedad, sí es elevada en la prevención de las formas más graves de tuberculosis y reducción de la morbi-mortalidad en niños.

Posibles reacciones: esta vacuna no suele causar reacciones importantes. Algunos días después de su administración, en el lugar de la inyección se forma una pápula que se ulcera y forma una costra que cura en 2 o 3 meses, dejando una cicatriz…

Las enfermedades que evita: la tuberculosis es una enfermedad infecciosa que se transmite por vía aérea. La persona afectada, al toser, estornudar, hablar o escupir, expulsa bacilos tuberculosos. Basta inhalar una pequeña cantidad de estos gérmenes para contraer la infección… La mayoría de los infectados no desarrollan la tuberculosis, no tienen síntomas ni pueden contagiar a otros. Cuando se manifiesta la enfermedad, afecta, sobre todo, a los pulmones, pero también puede actuar sobre sistema nervioso (meningitis), al riñón, los ganglios y cualquier órgano.