Gripe (vacuna)


La gripe es una infección vírica muy contagiosa que se transmite con facilidad de una persona a otra a través de pequeñas partículas expulsadas con la tos o los estornudos. Este virus suele propagarse rápidamente en forma de epidemias estacionales y, además, tiene la capacidad de cambiar de forma periódica. Por eso, la composición de la vacuna contra la gripe es diferente cada año –para adaptarse a estas modificaciones del virus– y por eso hay que inmunizarse anualmente.

¿Deben vacunarse todos los niños? El Ministerio de Sanidad recomienda la inmunización de aquellos que tienen más riesgo de que la gripe se complique, como los pequeños conn enfermedades renales, cardiacas, neurológicas, respiratorias, del sistema inmunológico, etc. También debe inmunizarse a adultos que padezcan estas enfermedades, a las embarazadas y a los niños que vivan con personas de riesgo.

Contraindicaciones: bebés menores de 6 meses y personas con alergia grave al huevo, puesto que los virus utilizados para fabricar las vacunas se cultivan en huevos de gallina

Efectos secundarios: el más frecuente es enrojecimiento en el lugar de la inyección, aunque también puede causar algo de fiebre o malestar. 

Contra qué enfermedades protege: la vacuna protege frente a la gripe que, en la mayoría de los casos, es una enfermedad leve que suele durar una o dos semanas y que da síntomas como tos, mucosidad, dolores musculares y cefaleas. Sin embargo, en algunas personas, como embarazadas y niños con afecciones médicas graves, la infección puede conllevar graves complicaciones de la enfermedad subyacente o provocar neumonía. 



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