Cómo conservar y transportar vacunas compradas en farmacia

Compra las dosis de una en una

Si estás pensando vacunar a tu bebé contra enfermedades como la meningitis B, no incluidas en el calendario de vacunaciones, la tendrás que adquirir en la farmacia. ¿Cómo conservarla y transportarla hasta su administración? ¿Cuántas dosis comprar? ¿Según qué pautas? Aquí tienes la respuesta.

 
Cómo guardar y transportar vacunas compradas en farmacia

Después de varios años con graves problemas de suministro, la Bexsero ha está disponible en las farmacias del territorio español. El laboratorio GSK fabricante del fármaco, se ha comprometido en abastecerlas con suficientes dosis para responder a la demanda y no se esperan más retrasos.

La pauta vacunal completa incluye entre 2 y 4 dosis con un intervalo mínimo de 1 a 2 meses, según la edad del niño. Los problemas de abastecimiento llevaron a muchos pediatras a recomendar comprar las dosis de golpe para asegurar la continuación en la vacunación. Esto ya no es necesario y la recomendación de la Asociación Española de Pediatría es que sólo se compre la dosis que se le vaya a poner al niño. Las vacunas son productos delicados que deben guardarse en condiciones especiales. Su custodia requiere la conservación en frigoríficos a temperatura estable entre +2º y +8º. Cualquier incidente o desviación de este rango de temperatura puede comprometer su eficacia. La asociación considera que la farmacia es el lugar más apropiado para su conservación.

Como guarda y transportar una vacuna comprada en farmacia hasta su administración

La Asociación Española de Pediatría pone el acento en los siguientes pasos:

  1. Encargar la vacuna en la farmacia con la prescripción médica correspondiente.
  2. Lo más prudente sería retirarla de camino hacia el centro de vacunaciones.
  3. Si el tiempo para llegar al centro no es mayor de una hora, se puede llevar en el bolso. Hay que evitar exponerla al calor y la luz.
  4. En caso de superar la hora, se debe transportar en una nevera isotérmica con un acumulador de frío. Es importante que la vacuna no se congele. Para ello, se aísla del contacto directo con el acumulador envolviéndola en un cartón o introduciéndola en un envase de plástico.
  5. Si no queda más remedio que guardar la vacuna en casa, se mete en la nevera de inmediato, en un estante central, nunca en la puerto ni por supuesto, en el congelador. Comprobar que el indicador de temperatura interior marque entre +2º y +8º. Mientras la vacuna esté guardada procurar abrirla la puerta lo menos posible y cerrarla en seguida.
  6. Para la Bexsero, los intervalos entre dosis y dosis se sitúan entre 1 a 2 meses según la edad del niño. Son los mínimos y deseables. Pero si por alguna necesidad, el intervalo se alarga, las dosis ya puestas no pierden su eficacia. Cada dosis se suma a la anterior independientemente del tiempo transcurrido entre ellas.