Calendario de vacunas. Todo lo que necesitas saber

Una protección única para tu hijo

Las vacunas llevan décadas salvando la vida de millones de niños alrededor del mundo. Gracias a ellas estará protegido contra enfermedades como el sarampión, la difteria o la tos ferina, entre otras. Repasamos todo lo que necesitas saber para que se las pongas a tu hijo con la seguridad de que estás haciendo lo mejor para él.

Niña recibiendo vacuna

Seguras y necesarias. Así nos gusta definir a las vacunas, un avance científico que, junto con la potabilización del agua y los antibióticos, han logrado salvar millones de vidas en el mundo.

Las vacunas son productos biológicos completamente seguros que se incorporan al calendario oficial de vacunaciones de un país cuando ha pasado un rigurosísimo estudio sobre la necesidad de que esté en él. Los criterios de inclusión se fundamentan en la epidemiología de la enfermedad, la seguridad de la vacuna, su eficacia y efectividad y si posible interrelación con otras vacunas. Así que si te preguntas si tu bebé necesita todas esas vacunas que tu pediatra te insiste en ponerle, la respuesta es sí, pues son la mejor manera de mantenerle a salvo de todas esas patologías que antes se cobraban la vida de miles de niños. 

El calendario de vacunas en España

Desde que en 1982 el Estado transfiriera las competencias en materia de Sanidad a las Comunidades Autónomas, han llegado a convivir hasta 17 calendarios distintos, uno por Comunidad. Y aunque se ponían de acuerdo en los aspectos esenciales de la inmunización, sí se apreciaban diferencias en algunas vacunas no financiadas en determinados territorios y sí en otros. Hoy las diferencias han desaparecido y el conjunto del Estado comparte un mismo calendario vacunas muy sólido y respetado por los padres, lo que suponen una cobertura de vacunación superior al 95% en los primeros meses de vida. 

Aunque tu pediatra y la enfermera que te atienden te recordarán todas las inmunizaciones que debes recibir y seguramente dispongas de una cartilla de vacunación donde anoten todos los datos de cada vacuna, también puedes descargar este calendario vacunal en formato pdf pinchando en la imagen superior o en este enlace. Hemos incluido una práctica tabla donde puedes anotar la fecha en que tu hijo recibió su vacuna y su tuvo algún síntoma después de ella.

Hasta que tu hijo cumpla los 12 años recibirá hasta 15 inmunizaciones contra la hepatitis B (a los 2, 4 y 11 meses), la difteria, el tétanos y la tosferina (que se administran en una sola inyección a los 2, 4, 11 meses y a los 6 y 12 años), la poliomelitis (a los 2, 4 y 11 meses), el haemophilus influenzae tipo B (a los 2, 4 y 11 meses), el neumococo (a los 2, 4 y 11 meses), el meningococo C (a los 4 y 12 meses y a partir de los 12 años), el sarampión, la rubéola y la parotiditis ( también en un pinchazo a los 12 meses y a los 3-4 años), la varicela (a los 15 meses y a los 3-4 años) y el virus del papiloma humano (a los 12 años). 

Las vacunas no financiadas

Esto en cuanto a las vacunas oficiales incluidas en el calendario financiado por la Seguridad Social y que los niños reciben cada año de forma gratuita. Pero además de este calendario oficial, la Asociación Española de Pediatría publica su propio calendario (el que puedes ver un poco más arriba) y en que recoge tanto las vacunas financiadas, llamadas "sistemáticas", como las que consideran recomendables y que los padres deben sufragar si quieren poner a sus hijos. 

El rotavirus y la meningitis B son las dos vacunas que hoy quedan fuera de la financiación oficial pero que la inmensa mayoría de pediatras recomienda poner a los niños. La primera protege contra una diarrea agresiva, muy contagiosa y que produce deshidratación en niños pequeños, pudiendo ser necesaria la hospitalización. La segunda planta cara a la meningitis B, una bacteria que causa meningitis y sepsis y que tiene una mortalidad cercana al 10% y de secuelas permanentes en el 30% de los casos. 

¿Y por qué no están financiadas si son tan importantes para proteger la salud de los pequeños? Porque la realidad epidemiológica de nuestro país hace que el Ministerio de Sanidad no las considere necesarias para el conjunto de los niños. El elevado precio de las dosis hace que muchos padres tengan que renunciar a ellas, razón por la que las asociaciones médicas siguen insistiendo en que se incluya de forma oficial en el calendario. 

¿Cómo funcionan las vacunas?

Las vacunas son productos biológicos elaborados con microorganismos –virus o bacterias– que causan una determinada enfermedad pero inactivos o muy atenuados. Al recibir esa mínima dosis, nuestro organismo se pone en guardia y el sistema inmune empieza a producir anticuerpos para combatir la enfermedad como si se tratase de un contagio normal. Con eso logramos que, si llegamos a contagiarnos, nuestro cuerpo se defienda y podamos reponernos más fácilmente. 

El uso continuado y sistemático de las vacunas ha logrado que el número de casos de enfermedades que antes se cobraban la vida de miles de personas, como la polio o la hepatitis B, sea cada año inferior y más leve y, en muchos casos, ha llevado incluso a la erradicación de las enfermedades en países desarrollados. Esto es posible gracias, sobre todo, al uso masivo de estas inmunizaciones que no solo protegen a los niños, sino al conjunto de la sociedad. Es lo que se conoce coloquialmente como "efecto rebaño de las vacunas y que se explica de una forma muy sencillas: si tu hijo está en una clase con 20 niños y 18 están vacunados contra, por ejemplo, la tos ferina, el riesgo de que alguno la contraiga desciende al mínimo pues casi todos ellos cuentan con anticuerpos para combatirla. Así se reduce la circulación del virus o la bacteria en el ambiente y el riesgo de contagio de toda la población. 

Las dudas de los padres

Cada día los pediatras se enfrentan a un montón de dudas de los padres, preocupados por tener que pinchar tantas veces a sus hijos y alertados por los bulos que circulan por la red acerca de las vacunas. En este artículo respondemos a 15 dudas frecuentes sobre ellas, pero aprovechamos esta ocasión para recordarte que precisamente los bebés necesitan las vacunas por ser los seres más vulnerables de nuestros hogares, al no contar con sistemas inmunes fuertes que les protejan contra las enfermedades. Igualmente, las vacunas incluidas en los calendarios, tanto oficial como recomendado, son completamente seguras y no causan autismo (un bulo basado un estudio falso que continúa circulando de boca en boca pese a haberse demostrado la falacia).

Asesoramiento: Dr. Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología.

Laura Jiménez