Arranca la campaña de vacunación contra la gripe

Fundamental en los grupos de riesgo

02/11/2017

La gripe causa estragos cada año en las consultas médicas y los servicios de Urgencia de los hospitales. Vacunarse es una buena manera de evitarla.  

 

Fiebre, tos, congestión nasal, molestias de garganta, dolor de cabeza y muscular, malestar general… Son síntomas habituales de la  gripe, una enfermedad causada por un virus, el de la gripe, que se propaga fácilmente y que afecta cada año a miles de personas.

El buen tiempo que se ha prolongado este año en España ha causado un retraso en el inicio de las campañas de vacunación, que ya están en marcha en nuestras Comunidades Autónomas.

Aclarando conceptos sobre la gripe

La gripe es una de las enfermedades comunes con mitos más arraigados en nuestra sociedad. Por ejemplo, es común confundirla con los resfriados, sobre todo porque los síntomas son muy similares. La gripe está causada por un virus que puede presentar complicaciones por otros virus o bacterias. Es el caso de los procesos de  otitis, sinutitis, bronquitis y neumonías que aparecen en ocasiones asociadas a la gripe.

La enfermedad se contagia por vía respiratoria a través de las gotitas que se eliminan al toser, estornudar o hablar, o por contacto con superficies contaminadas con el virus. En este sentido, los niños son un grupo de población especialmente propenso a los contagios por su costumbre de compartirlo todo y porque aún no están instruidos en conceptos claves para evitarla como taparse la boca al toser o estornudar o lavarse las manos con frecuencia.

Recuerda que la gripe es una enfermedad vírica y que el único tratamiento que podrán darte para aliviar a tu hijo se basará en los síntomas que presente: antitérmicos para la fiebre; hidratación para diluir los mocos y aliviar la tos; antiinflamatorios para el dolor de cabeza y músculos… Los antibióticos no son necesarios ni útiles para trata la gripe común; más bien al contrario, emplearlos puede hacer que nuestro organismo se vuelva resistente a su efecto y que cuando los necesitemos no hagan el efecto adecuado para combatir bacterias.

La importancia de la vacunación

Cada otoño miles de personas están llamadas a vacunarse contra la gripe y es que el virus gripal experimenta cambios de forma periódica, lo que obliga a adaptar la vacuna a las circunstancias de cada temporada. La eficacia de la vacuna comienza a las dos semanas de su administración y dura meses.

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria recomienda administrarla a estos grupos, entre otros:

  • Los mayores de 65 años.
  • Personas de entre 6 meses y 65 años con mayor riesgo de complicaciones; siendo estos los que padecen enfermedades crónicas o reciben tratamientos que disminuyen las defensas.
  • Personas malnutridas, con obesidad importante, con antecedentes de prematuridad, síndrome de Down, embarazadas y niños de 6 meses a 5 años institucionalizados tutelados por la administración.
  • Personas que pueden trasmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones; incluyendo convivientes con lactantes de menos de 6 meses, trabajadores sanitarios y cuidadores de ancianos o de enfermos crónicos.

La vacuna antigripal está contraindicada en menores de 6 meses, alérgicos al huevo o con antecedentes de reacción alérgica severa a la vacuna de la gripe, durante enfermedades con fiebre alta y en pacientes que hayan presentado síndrome de Guillén Barre o púrpura troboéonica autoinmune.

Es posible experimentar ligeros síntomas de gripe tras la administración de la vacuna pero estos mejoran en un par de días y el beneficio para nuestra salud general es mucho más beneficioso que este pequeño riesgo.  

 

Paula Bermejo