Cómo proteger la piel del niño del sol

Elige bien sus cremas

Los  productos con protección solar son los mejores aliados para evitar los efectos nocivos del sol. Para lograr la mayor eficacia, es fundamental usarlos correctamente.

 
Niño con crema solar

Cada año se diagnostican en nuestro país miles de casos de melanoma cutáneo, uno de los principales tipos de cáncer de piel. Y aunque es una patología que se detectan principalmente a partir de los 60 años, "debemos pensar que el efecto de la radiación solar es acumulativo y nos va a acompañar toda la vida. Solo unos cuantos episodios de quemadura solar en la infancia van a aumentar el riesgo de cáncer de piel cuando nuestros hijos sean adultos", tal y como afirma el doctor David Belver, pediatra de IMQ. 

Precaución especial

Y si la infancia es el colectivo que más debe protegerse de la radiación solar, especialmente en verano, no digamos los bebés. Según este especialista "como orientación general, los bebés por debajo de un año de edad deberían evitar la playa, sobre todo, los bebés menores de 6 meses. En caso de que acudan, debería ser a primera hora de la mañana y última de la tarde, cuando la radiación solar es menos intensa. No olvidemos que las sombrillas no protegen de la luz reflejada por la arena por el agua, sea en el mar o en la piscina". 

Consejos prácticos

Mantener a los niños alejados del sol y protegido de sus efectos dañinos no es una tarea fácil. Toma nota de estas buenas prácticas para conseguirlo:

  • Usa una crema con protección solar que tengan un SPF de 50 y aplícala 30 minutos antes de la exposición al sol y sobre la piel seca. Para los adultos de piel clara, el SPF indicado es de entre 30 y 50. Si tienes la piel oscura o negra, necesitarás la mínima, en torno a 10. Debes saber que la fotoprotección máxima alcanzable es 50 aunque algunos laboratorios indiquen índices superiores
  • Renueva la crema al menos cada tres horas y después de meterse en el agua, aunque sea resistente al agua, o practicar ejercicios si se ha sudado mucho. No escatimes en la cantidad.
  • Comprar la misma crema solar para toda la familia puede ser lo más práctico y económico, pero no siempre lo más adecuado. Es importante adaptar la protección al fototipo de cada uno, es decir la capacidad de la piel para asimilar la radiación solar. En general toda la familia debe utilizar un fotoprotector alto en los primeros días al sol y después rebajarlo a medida que la piel vaya adquiriendo color. Nunca debes prescindir totalmente de protección solar aunque ya estéis bien bronceados.
  •  Vístele con ropa ligera de manga larga y colores claros. Las gorras y las gafas de sol son también de gran ayudar. Además, ofrécele agua con frecuencia para evitar que se deshidrate o tenga un golpe de calor.
  • Evita permanecer al sol en las horas centrales del día, entre las 12.00 y las 17.00.

Días nublados

Las nubes espesas son capaces de bloquear las radiaciones del sol en mayor medida que la nubosidad ligera pero la radiación difusa es suficientemente intensa como para quemarse. Es por eso que tanto los adultos como los niños deben utilizar la misma protección solar que harían en los días de sol. 

En este reportaje encontrarás una selección de los mejores fotoprotectores para bebés y niños.

 

Laura Jiménez