Cómo actuar ante una crisis epiléptica

60.000 niños españoles padecen esta enfermedad

08/02/2012 4:35 pm

La epilepsia es una enfermedad neurólogica que afecta a 60.000 niños en España, pero que bien tratada, les permite hacer vida normal. No obstante, es importante reconocer sus síntomas y saber cómo actuar ante una crisis. 

 
Niño con el médico

En España hay más de 250.000 personas con epilepsia, 60.000 de ellos, niños. Se trata de una enfermedad neurológica que con la medicación actual se puede controlar, hasta el punto de que la inmensa mayoría de los pequeños pueden hacer vida normal y la mitad de ellos puede incluso prescindir del tratamiento al cabo de un tiempo.

Así lo afirmaron los especialistas en Neuropediatría durante la presentación del "Atlas en epilepsia en la edad pediátrica", coordinado por los doctores Francesc X. Sanmartí e Ignacio Málaga, y avalado por la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (Senep).

Los expertos insistieron en la necesidad de luchar contra la estigmatización de esta enfermedad.El niño epiléptico puede tener una vida feliz, ir al colegio con normalidad, hacer deporte, pero está estigmatizado”, explicó el Dr. Málaga. “Está de moda reconocer públicamente que se padece algunas enfermedades, pero ¿cuánta gente famosa ha dicho que tiene epilepsia”, añadió.

Pero aunque puedan hacer una vida totalmente normal, estos niños tienen que tener un control que no sólo se refiere a su medicación, sino a su desarrollo y a su aprendizaje. “Tienen más posibilidades de presentar problemas de aprendizaje, conductas de riesgo y dificultades de integración”, recordó el Dr. Ignacio Málaga.

La epilepsia es más frecuente en los primeros años de vida del niño, sobre todo entre cero y 12 meses, aunque se mantiene elevada hasta los diez años, según reconoció el Dr. Sanmartí.

En cuanto a las causas que provocan esta enfermedad, son múltiples, aunque se estima que el 40% de las epilepsias son de origen genético, y el resto se debe a factores adquiridos, tanto prenatales y perinatales –sufrimiento fetal y perdida de oxígeno en el parto–, como postnatales –por ejemplo, meningitis–.

¿Qué hacer ante una crisis?

La buena noticia es que, a medida que el niño cumple años, las crisis epilépticas disminuyen mucho. No obstante, las personas que están a su alrededor (familiares, profesores…), deben reconocerlas y saber cómo actuar si se producen.

El síntoma más característico de la epilepsia es la convulsión acompañada de vértigos y mareos. Cuando eso ocurre, "lo primero de todo y lo más importante es evitar que el pequeño se haga daño y se golpeé en la cabeza al caer", explicó el Dr, Sanmartí.

"Hay que desmitificar el hecho de introducir objetos en la boca para inmovilizar la lengua; no sólo no es preciso sino que no se aconsejable", añadió.

Una vez que ha cedido la convulsión, se debe colocar al paciente sobre un costado, y de esta forma, si vomita, el contenido del vómito no invade las vías respiratorias. Transcurrida la crisis los padres deben poner estos hechos en conocimiento del pediatra. Así podrá diagnosticar al pequeño si se trata de su primera crisis o modificar su medicación si ya es un paciente diagnosticado y tratado.

Gema Martín