Una primavera complicada para los alérgicos en 2018

La polinización podría ser intensa

05/03/2018

Los alérgicos a pólenes y gramíneas no lo tendrán fácil esta primavera. Las últimas lluvias podrían no aportar alivio a sus molestias. Más bien todo lo contrario.

 
una primavera complicada para los alérgicos en 2018

Todo empieza en febrero-marzo con las arizónicas y los cipreses, sigue en marzo-abril con los plátanos y termina en mayo-junio con las gramíneas y el olivo. “A causa del cambio climático estamos viendo que previsiones en alergias a plataneros y cipreses suben. No es casualidad que las concentraciones más altas las hayamos conseguido en los últimos cuatro años” explica el doctor y experto alergólo Javier Subiza para el portal Eltiempo.es.

Las fuertes lluvias de los meses de febrero y marzo han mejorado sin duda nuestras reservas de agua pero podrían provocar bastante incomodidad a los alérgicos. Según la SEAIC, las gramíneas de crecimiento espontáneo que provienen de las “malas hierbas” son la causa más común e importante de la polinosis en España. Aun es pronto para hacer pronósticos pero si las lluvias persisten, el nivel de gramíneas podría ser alto a pesar de haber tenido un otoño seco. “Ya hemos pasado épocas en las que ha habido poca cantidad de lluvia en otoño e invierno, aunque luego ha habido precipitaciones significativas durante el mes de abril que hicieron que las alergias de gramíneas en la primavera fueran fuertes, tal y como ocurrió en 2016”, explica el doctor Subiza. Según la Sociedad Española de Alergología e Inmología Clínica (SEAIC), se esperan niveles altos de pólenes de cupresáceas en zonas como Jaén, medios en el área de Barcelona y bajos en el resto del país.

Aún es pronto para una previsión con garantía pero el panorama apunta a una primavera llena de estornudos, picores y lagrimeo para muchos niños y adultos.

 

Victoria Gómez