Cómo evitar la alergia a los ácaros

Los ácaros encuentran en los colchones, almohadas, sofás y muebles tapizados el entorno perfecto para vivir y multiplicarse. Aspirar el colchón es una forma efectiva de reducir su incidencia y los síntomas que causan. Patrocinado por Dyson.

 
Niña con alergia

Se calcula que al menos un 30% de la población padece alergia a los ácaros del polvo, el 90% de ellos, además, son asmáticos.

Los ácaros son una subclase de arácnidos que cuentan con más de 500.000 especies en el mundo y la mayoría de ellos no son visibles al ojo humano, pues tienen un tamaño diminuto, entre 0,2 y 0,5 mm.

 

Los ácaros en el hogar

Habitación infantil

Millones de ácaros viven en los hogares españoles por mucho que sus dueños se empeñen y afanen en pasarse el día limpiando. Las sábanas, las almohadas, las alfombras, las cortinas, los peluches y, sobre todo, los colchones, son sus lugares favoritos para colonizar y vivir durante días –su ciclo de crecimiento de huevo a adulto es de 25 días y la mayoría viven entre dos y tres meses.

¿Y por qué en el colchón?, te preguntarás. Porque ese entorno que tanto descanso te proporciona reúne las condiciones perfectas de temperatura y humedad para que crezcan y porque los ácaros se alimentan de los restos de pieles muertas que desprende el cuerpo humano; alrededor de un gramo al día durante ocho horas de sueño.

 

La alergia a los ácaros

Niños ácaros

Estos diminutos seres no suelen causar alergia ni en niños ni en adultos. Son sus heces las que poseen un alto poder alergénico. Se estima que los ácaros realizan una o dos puestas de huevos al día que suelen contener ente 20 y 40 unidades de heces cada una. Calcula entonces las que puede haber en tu colchón.

Los síntomas suelen ser sobre todo respiratorios: estornudos en salva (más de 10 estornudos consecutivos), picor nasal, goteo y congestión intensa. Los picos son principalmente matutinos, al levantarse de la cama, y ceden al salir del hogar, volviendo a presentarse al acostarse o cuando se limpia el polvo.

Los problemas oculares son infrecuentes y algunos especialistas apuntan que la alergia a los ácaros del polvo desempeñan un papel importante en la aparición y agravamiento de la dermatitis atópica.

 

Cómo evitar la alergia a los ácaros

Aspirar el colchón

Si tu hijo tiene alergia a los ácaros puedes tomar estas medidas para reducir la presencia de los arácnidos en tu hogar:

  • Reduce la cantidad de peluches, alfombras y cortinas presentes en su dormitorio.
  • Deja que la cama se ventile bien antes de hacerla. Si colocas las sábanas inmediatamente después de que se levante el colchón conservará más tiempo la temperatura de tu cuerpo, algo perfecto para que los ácaros aumenten su actividad.
  • El colchón debe ser aspirado al menos una vez cada dos semanas durante 10 minutos.
  • Lava las sábanas una vez a la semana con agua a 50 ºC.
  • Si hay alfombras en casa, aspíralas todas las semanas con mucho cuidado.
  • Revisa periódicamente si tu hogar tienen problemas de humedad, algo que también contribuye al aumento de los ácaros.
  • Usa filtros de aire para retener alérgenos de ácaros y acaricidas.