Técnicas para reparar el descolgamiento abdominal postparto

Una nueva intervención se hace sin dejar apenas cicatriz

A veces, una gestación se salda por un abultamiento abdominal que no desaparece ni con dieta ni con gimnasia posnatal. El descolgamiento abdominal no solamente acarrea consecuencias a nivel estético, también se asocia con trastornos funcionales. Cuando la gimnasia posparto resulta ineficaz hay que intervenir. Se disponen de dos técnicas, una de ella apenas deja cicatriz.

 
 Técnicas para reparar el descolgamiento abdominal tras el embarazo

Abultamiento o deformidad del abdomen, incontinencia urinaria, dolores lumbares y alteraciones digestivas como gases y estreñimiento son los síntomas más frecuentes del descolgamiento abdominaldiástasis abdominal. Ocurre cuando los músculos rectos del abdomen que se han separado durante el embarazo para albergar al bebé, no se vuelven a juntar tras el parto. Es un trastorno más frecuente de lo que parece.

En el embarazo

Se calcula que el 66 por ciento de las embarazadas tiene diástasis en el tercer trimestre. Tras el parto, esta separación de los músculos rectos puede mejorar gracias al ejercicio. El nivel de recuperación depende de hasta qué punto se han separado y con qué profundidad. Como explica el Dr. Guillermo Pou, cirujano de Hospitales Vithas Nisa, con una separación de unos 2 cm,  la práctica de gimnasia hipopresiva suele ser suficiente para juntarlos de nuevo. Los hipopresivos son menos eficaces cuando los músculos rectos han sufrido más extensión.

Cómo y cuándo hay de intervenir

La diástiasis tiene consecuencias estéticas –la mujer no vuelve a tener su tripa plana de antes- pero se asocia también a problemas funcionales como las disfunciones del suelo pélvico, incontinencia urinaria, prolapsos y dolor pélvico. Cuando la diástasis es muy acentuado, puede acarrear dolores de espalda por mala postura y trastornos digestivos. Por todo ello, muchas mujeres deciden recurrir a la cirugía.

Se dispone de dos tipos de intervención:

  • Se realiza una abdominoplastia mediante un corte en la parte inferior del abdomen. Si necesario, se colocaba de nuevo el ombligo.
  • Hoy en día, se dispone de una técnica mínimamente invasiva que sólo deja 3 cicatrices muy pequeñas. Se conoce como “Reparación endoscópica pre aponeurótica” (R.E.P.A). Se realiza por endoscopia. Desde el pubis, se juntan los músculos y se coloca una malla protésica para reforzar la pared abdominal. La recuperación es más rápida y como menos dolor. Esta técnica es recomendada para aquellas mujeres que no requieren extirpación de piel y grasa sobre el abdomen.
 

Victoria Gómez