Los anticonceptivos compatibles con la lactancia materna

La lactancia materna desaconseja algunos anticonceptivos

Pasada la cuarentena, y si el ginecólogo no os indica lo contrario y los dos queréis, podréis retomar vuestras relaciones de pareja. Si queréis evitar la posibilidad de un nuevo embarazo, aseguraros de emplear un método anticonceptivo compatible con la lactancia materna pues no todos son inocuos para esta forma de alimentación.  

 
Pareja en la cama

El cansancio, la falta de sueño, las molestias en la zona abdominal y vaginal y la preocupación constante por vuestro pequeño recién nacido pueden causar una merma importante en vuestro apetito sexual durante el posparto. Es importante que esperéis para retomarlas al menos hasta la llamada visita puerperal, que suele darse unos 40 días después del parto. Además, los especialistas aconsejan esperar unos dos años entre un embarazo y otro para que tu cuerpo pueda recuperarse por completo.

Es por ello que una de las consultas más frecuentes de los recientes padres en la consulta puerperal sea qué tipo de anticonceptivos pueden emplear para evitar un nuevo embarazo. Ten en cuenta que el hecho de que aún no hayas tenido la regla no quiere decir que no puedas quedarte embarazada. La ovulación se produce unos quince días antes del sangrado y, si esperas a este momento, ser ser tarde. Además, si has elegido alimentar a tu bebé con lactancia materna, el método que elijas debe ser compatible con esta.

El estrógeno, prohibido

El parche, el anillo y la píldora anticonceptiva son de los métodos más conocidos; todos ellos anticonceptivos hormonales que contienen estrógenos, una hormona que modifica la leche que damos a nuestro bebé. Concretamente, hace que disminuya la producción láctea y modifica ligeramente su composición en ingredientes como la lactosa. Esto no provoca grandes problemas de salud al bebé, pero sí cambia la cantidad y calidad de la leche y puede acabar influyendo en su ganancia de peso y crecimiento.

Por eso es preferible evitar todo anticonceptivo que contenga estrógenos al menos hasta que el bebé cumpla seis meses, momento en el que empezará con la alimentación complementaria y la modificación de tu leche ya tendrá una influencia menor sobre su crecimiento.

Opciones compatibles con la lactancia materna

Todos los métodos que no contienen estrógenos son compatibles con la lactancia materna, pero en algunos casos conviene esperar unas semanas para utilizarlos.

  • El preservativo masculino. Es la técnica más usada tras el parto y no interfiere de ninguna forma en la lactancia. Podrás recurrir a él en cualquier momento cuando reanudes las relaciones sexuales.
  • La minipíldora. Es una anticonceptivo hormonal que contiene sólo gestágeno. Esta hormona, aunque también pasa a la leche, no tiene riesgos para el desarrollo del bebé. Eso sí, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda esperar unas seis semanas tras el parto para proteger la inmadurez psicológica de los recién nacidos. Además de su composición, la diferencia con la píldora tradicional es que requiere una toma diaria continuada, sin los siete días de descanso que se establecen en la convencional.
  • El implante. Es un anticonceptivo prolongado y reversible que tampoco contiene estrógenos. Se trata de una varilla que se introduce debajo de la piel, en la cara interna del brazo, y va liberando gestágeno gradualmente. Para extraerlo te pondrán un poco de anestesia local y harán una mínima incisión por la que sacarán la varilla. Con el implante, que podrás ponerte en la cuarta semana tras el parto, la anticoncepción durará tres años, pero es totalmente reversible, ya que puedes quitártelo cuando quieras y recuperarás la fertilidad de inmediato –generalmente ovularás a las tres semanas tras la retirada–. Su eficacia supera el 99%.
  • DIU. Para usarlo debes esperar un mes, tiempo en el que el útero habrá recuperado su forma y no lo expulsarás.
  • El diafragma. Es otro método al que puedes optar esperando entre cuatro y seis semanas tras el parto. Tomarán las medidas de tu vagina y te indicarán la talla que debes usar. Es aconsejable repetir las mediciones a los tres y los 16 meses tras el parto.

¡Ojo con usar la lactancia como anticonceptivo!

El llamado método MELA (Método de Lactancia Amenorrea) se basa en el aumento de prolactina que experimenta tu cuerpo durante la lactancia. Además de aumentar la producción de leche, esta hormona inhibe la ovulación pero la lactancia materna no debe usarse como anticonceptivo por sí solo puesto que funciona como tal cuando se alienta exclusivamente al pecho, sin ningún tipo de ayuda. Si no es así, la succión no es tan intensa y los niveles de prolactina disminuyen. Además, es necesario estar en amenorrea –no volver a tener la regla–. Bien practicado puede alcanzar cuotas de eficacia del 98%, pero el riesgo de equivocarse es elevado por lo que no suele recomendarse como anticonceptivo.

Asesoramiento: Dr. Iñaki Lete, jefe del servicio de Ginecología del Hospital Santiago Apóstol, en Vitoria.  

 

Ana Vallejo