Manualidades para experimentar con los colores

El nombre de los colores es una las primeras lecciones que tu hijo aprenderá en la escuela. Estas manualidades os permitirán jugar con ellos y crear composiciones preciosas.

Pinturas de colores

Ceras a la plancha

Coge folios, papel de periódico, ceras de colores y una plancha. Dobla un papel por la mitad, ralla pequeños trocitos de ceras blandas sobre una de las partes y repártelas. Pliega la hoja y pon papel de periódico encima y debajo. Pasa la plancha a temperatura suave sobre los papeles para que los colores se derritan y mezclen. Despliégalo y voilá! Tendrás un papel coloreado de forma simétrica que puedes recortar con la forma que más te guste.

Transparencia
Transparencias

Enseña a tu hijo la capacidad de algunos materiales para reflejarse con una linterna y papel de celofán. Recorta los trozos de papel y haz un dibujo con él superponiéndolos para que surjan nuevos colores de la mezcla –¿qué te parece nuestro enamorado?–. Pega la figura a una linterna con un poco de celo y coloca al niño frente a una pared blanca para que la encienda y se quede con la boca abierta al ver su reflejo.

Cristal
Sobre el cristal

Compra un trozo de cristal, pinturas para pintar sobre este material y un pincel –si tu hijo es muy pequeño puede usar los dedos–. Deja que pinte un muñeco, un paisaje o a su animal favorito. Una vez terminado, coloca un cristal de la misma medida encima a modo de sándwich para proteger la obra de arte de tu pequeño. No hace falta que dejes secar las pinturas ya que, si presionas suavemente los cristales, los colores se mezclarán más y el resultado será más vistoso. Enmárcalo o cuélgalo en la pared con unas pinzas de metal.

Papel de aguas
Papel de aguas

Necesitas un recipiente con aguarrás, pintura al óleo, pinceles o palitos de madera, folios y papel de periódico. Rellena una cubeta con agua hasta la mitad; mezcla la pintura con el aguarrás en un bote de cristal –que no lo haga el niño– y viértelo sobre el agua. Apoya sin presionar un papel blanco sobre la superficie para que la pintura se adhiera a él. Retíralo con sumo cuidado y ponlas a secar sobre hojas de periódico. El papel jaspeado te servirá para forrar libros o envolver regalos.

Laura Jiménez