Juegos para distraerle cuando está malito

Combina descanso y entretenimieno

La compañía y el juego no curan, pero ayudan. Entretenerle y prestarle atención cuando está enfermo le hará más llevadera su dolencia. Pero eso sí, respeta el ritmo que él te marque. Habrá ratos en los que no tenga ganas más que de dormir.

Niña jugando enferma

Cuando se encuentre peor:

- Recostados en el sillón o en la cama si está más cómodo, léele un cuento –aunque él sepa leer, será mejor que simplemente escuche tu voz–. Además, si en su biblioteca tienes alguno que hable de niños que están malitos y se curan rápidamente si siguen las recomendaciones del médico y sus papás, mejor que mejor.

- Si le duele el cuerpo por la fiebre o le molesta la tripa, dale un suave masaje; le aliviará y le relajará. Además, quitándole la ropa, favorecerás la pérdida de calor de su cuerpo, lo que le ayudará a bajar la fiebre. 

- Cuando le notes nervioso por el dolor o le cueste conciliar el sueño, deja la habitación en penumbra y ponle un poco de música instrumental relajante.

- Si mientras está acostado, le molesta la luz, baja la persiana y aprovecha la oscuridad para jugar con una linterna; puedes hacer sombras chinescas, hacerle perseguir con el dedo el punto del luz…

- Rescata álbumes de fotos, y pasad un rato repasando las fotos de familia, y los acontecimientos que habéis vivido juntos: sus cumpleaños, los viajes… Le encantará que le cuentes anécdotas de cuando era un bebé: cómo empezó a caminar, qué le gustaba comer, si era travieso… 

Cuando se encuentre mejor:

- Procurad pensar entre los dos un plan divertido y diferente para cuando se ponga bueno. Será su recompensa a estos días.

- Prepara una llamada sorpresa. Pide a su abuela, su tía o a algún primito o amigo, que le telefonee; se sentirá reconfortado comprobando que se preocupan por él y, además, pasará un rato más animado hablando de “sus cosas”.

- Prepara juegos tranquilos: dibujos, puzzles, construcciones… También podéis “jugar” a repasar lo aprendido para que así no pierda el ritmo del colegio –sobre todo si la enfermedad se alarga muchos días–. Proponle juegos con palabras (veo, veo, por ejemplo), sumas sencillas…

- Ponle películas infantiles. Si le apetece estar acostado, coloca un ordenador portátil en su habitación y pónselas a través de éste. Cuando acabe, pídele que te dibuje un personaje o alguna escena.

- Hazle teatro con sus muñecos, y procura arrancarle una sonrisa con algún argumento inventado. 

- Busca por internet dibujos para colorear o cómprale algún cuaderno de pegatinas.

Raquel Burgos