Juegos en la cocina

Con las manos en la masa

Un día en la cocina puede ser muy divertido si sabéis aprovecharlo. Y, además, ¡apetitoso!

Niña cocinando

1. El bizcocho de las horas. Prepara una merienda deliciosa y enseña a tu hijo las horas al mismo tiempo. Necesitaréis 125 g de harina, 3 huevos, 200 g de azúcar, un sobre de levadura y un molde para horno redondo. Untad el molde con mantequilla y espolvoread con un poco de harina. Separa las claras de las yemas y monta las primeras a punto de nieve. Resérvalas en la nevera. Bate bien las yemas con el azúcar y añade la harina y levadura. Cuando hayas incorporado las claras y vertido la mezcla en el molde, hornea a 180º durante 20 minutos. Una vez esté frío, desmolda tu bizcocho. Dos palotes, regalices o ramas de canela, de distinto tamaño, te servirán como manecillas. Colocad unas onzas de chocolate en los cuartos (blanco a las en punto y con leche en los otros, por ejemplo) y unas virutas de colores en las marcas de los minutos.

2. Las galletas más divertidas. Compra galletas, azúcar de distintos colores, geles decorativos, anises plateados, chocolate de espolvorear y varios tipos de gominolas. Anima a tu hijo a que dibuje las caras más divertidas sobre las galletas. También podéis cocinarlas vosotros mismos mezclando 100 g de mantequilla, 50 g de azúcar y 90 g de harina. Amasa bien la mezcla. Espolvorea la zona donde estés cocinando con un poco de harina para que la masa no se pegue, colócala y alisa con un rodillo. Puedes cortar galletas de muchas formas con la ayuda de un cuchillo de punta redonda. Tras 20 minutos en el horno a 180º, estarán listas para que las decores. ¿Crees que será capaz de representar a Mickey Mouse? ¿Y a Donald? ¿Y qué hay de papá o el abuelo?

3. Con los ojos vendados. La cocina esconde un sin fín de texturas y sabores. Pon a prueba a tu hijo tapándole los ojos y ve ofreciéndole distintos alimentos lisos, rugosos, estriados; córtalos con formas distintas para que sea más difícil. Deja que los toque y que intente adivinar qué es. Después, tendrá que probarlos para distinguir unos de otros. Si consigue adivinar todos, dale un pequeño premio especial.

4. El señor Verdura. Combinar los colores de las frutas y las verduras puede ser de lo más divertido, sobre todo si consigues que tu hijo le eche imaginación. Con dos apios, un poco de queso, perejil, tomates cherry y unos palillos puede crear un divertido hombre de verduras. Corta el apio para que forme las piernas, brazos y cabeza. El queso, cortado en cuadrados, servirá para el tronco y el tomate como cabeza. Sólo te falta unirlo todo con palillos. ¿Y las frutas? Que haga unos pinchos morunos muy originales con fresas, naranjas, moras, plátano y manzana. ¡Cuánto colorido!

5. Test culinario. ¿Tu hijo es capaz de citar el nombre de tres pescados azules, verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos o frutas de verano? Cada guiso puede convertirse en una oportunidad para que aprenda. Después de unos días cocinando contigo, sométele a un divertido test culinario. Cada vez que falle una pregunta, hazle probar el alimento en que ha errado. Premia sus aciertos con su comida favorita.

Laura Jiménez