Juegos con pelota para bebés

Divertidos y estimulantes

Jugar con una pelota estimula al bebé, le incita a moverse. Primero lo hará reptando para terminar chupándola. Pero pronto podrás proponerle juegos que requieren mayor habilidad.

 
Juegos con pelota para bebés

El interés de un niño por la pelota empieza antes del año. De hecho es el juguete preferido de la mayoría, el que no puede faltar porque sus posibilidades de juego son infinitas. Jugar con la pelota estimula la coordinación visomotora, la rapidez de respuesta y la concentración. Practica juegos de pelota con tu bebé a menudo. Le encantará. Descubre lo que puede hacer entre 8 y 24 meses.

De 8 a 10 meses

El bebé se mantiene bien sentado, sin riesgo de caerse de lado. Tampoco necesita mantener el equilibrio colocando las manos por delante. Ya puedes jugar a la pelota de forma interactiva con él. Elígela de unos 20 cm de diámetro, de un material blando y ligero para que la pueda agarrar con más facilidad. Dirige la pelota hacia sus piernas abierta para que la coja. Se la llevará a la boca por lo que mejor esté limpia. Si le notas receptivo, aumenta la dificultad tirándola un poco más lejos y deja que se dé la vuelta para ir a por ella.

De 10 a 12 meses

A partir de esta edad, el niño adquiere una mayor movilidad, reptando o gateando. El juego con la pelota se volverá más dinámico. Hazla rodar suavemente entre los muebles para que la vaya a buscar. Aumenta la dificultad y procura que esté detrás de alguna cosa, por ejemplo una cortina. Seguro que la encuentra.

De 12 a 15 meses

Jugar a la pelota de pie es aún más divertido. Lanza suavemente la pelota hacia él. Quizás no tenga aun suficiente equilibrio para agarrarla pero lo intentará persiguiéndola por toda la casa. Hazla botar, le encantará observar su trayectoria. Escóndela para que la encuentre.

De 15 a 18 meses

Tu pequeño tiene mayor equilibrio y coordinación. Ya recoge cosas del suelo y las vuelve a tirar, una habilidad perfecta para jugar a la pelota. Puedes jugar con una pelota lisa y algo más grande que las de bebé. Anímale a que la tire hacia ti. Seguramente, no llegue a tus manos pero todo es cuestión de tiempo.

De 18 a 24 meses

A esta edad, el pequeño empieza a chutar y le fascina. Lo conseguirá de forma casual o imitándote. Al principio, no irá muy lejos pero las repeticiones obran milagro.

Si el niño tiene 20 meses y no muestra interés por chutar la pelota, coméntaselo a tu pediatra.

 

Victoria Gómez