17 juegos para hacer reír al bebé

No fallan

Pon a prueba los juegos que te proponemos. Tu bebé echará carcajadas sin parar y tú disfrutarás de una extraordinaria ocasión para volver a ser un niño.

Bebé riendo

Juegos clásicos

1. ¡Achússss! 

El gran clásico e infalible para hacer reír a un bebé a partir de los tres meses. Simula un estornudo que tarda un siglo. Verás cómo funciona.

2. Cucú-tras

Otro juego aún más tradicional. Pon tu cara frente a la suya y tápala con un pañuelo o con tus propias manos mientras dices “Cucú” y a continuación destápate para que vea tu rostro. O déjale que sea él mismo quien retire el obstáculo para encontrarte. Le encantará comprobar que sigues existiendo cuando te escondes.

3. Que te pillo

Colócate a unos 50 centímetros de distancia y acércate lentamente mientras mueves los dedos de las manos y repites “¡Que te pillo!”. Cuando llegues hasta él, hazle cosquillas con suavidad.

4. A gatas

Deja que se desplace a gatas por una cama grande; luego sujétale las piernas y arrástrale suavemente hasta el punto de partida. Intentará volver a escaparse y se tronchará de risa cuando le atrapes. Consulta otros juegos para ayudarle a gatear.

5. ¿A qué huele? 

Coge el pie de tu bebé, acércatelo a la nariz y di “¡qué mal huele!”, arrugando la nariz y haciendo gestos exagerados con la cara y manos; luego suéltalo, y repite con el otro pie. También puedes practicar estos juegos con los olores.

6. La pedorreta

Acerca tu cara muy despacito a su tripa sin dejar de mirarle a los ojos. Prolonga su risa haciéndole pedorretas y dándole besitos por todo el cuerpo.

7. Muy grande

Mientras el niño está sentado o de pie, con los brazos bajados, cógele las manos y pregúntale: “¿cómo es de grande este niño?”. Después, levanta sus brazos sobre la cabeza gritando “¡así de grande!”. Quizás la primera vez se quede mirándote con la boca abierta, pero pronto levantará los brazos él solito con una gran carcajada. Este juego les encanta desde los 6 meses a los dos años. 

Para inspirados

8. Espejo, espejito... 

Cógele en brazos y colócate delante de un espejo; señala su reflejo y di “mira, ahí está el bebé”. Prueba a poner un sombrero sobre vuestras cabezas y a intercambiarlos una y otra vez.

9. Cucú avanzado

Escóndete detrás de una puerta con varias de las personas preferidas de tu bebé. Abre y cierra la puerta haciendo que aparezca una persona diferente cada vez diciendo “¡cucú!”. Los cambios inesperados encantarán a tu pequeño.

10. El avión

Cógele por debajo de la barriga y hazle “volar” por toda la casa imitando el ruido y los movimientos de un avión.

11. El tobogán

Túmbate boca arriba y flexiona las rodillas manteniendo los pies en el suelo. Sujeta a tu pequeño por las axilas y deja que se deslice desde tus rodillas hasta tu tripa.

12. El dominó

Despeja una superficie para que no haya objetos que distraigan la atención de tu hijo. Coloca bloques rectangulares en fila, a la distancia necesaria para conseguir un efecto dominó. Le fascinará ver la reacción en cadena.

13. La marioneta

Ponte un calcetín y engancha en él, dos ojos y una lengua de trapo. Inventa una historia muy larga con el calcetín-personaje como protagonista. Verás cómo se ríe. Y muy importante: procura recordarla porque se la tendrás que explicar muchas, muchas veces.

14. El escondite

Es como el cucú avanzado, pero con objetos. Empieza por esconder uno, asegúrate de que tu hijo vea dónde lo pones y formula la pregunta “¿dónde está escondido?”.  A medida que vaya encontrando el objeto con mayor rapidez, aumenta su número. Este juego ayudará al niño a aprender el siguiente concepto: “ahora no veo una cosa, pero está ahí y aparecerá, igual que mamá cuando se va...”. 

Con agua

15. Pelota submarina

Sumerge dos pelotas de goma de colores en un recipiente lleno de agua. Suéltalas una a una para que suban a la superficie y aparezcan por sorpresa. Ríe con él cada vez que lo hagan.

16. Barcos bajo la espuma

Como variante del juego anterior, sumerge en un baño de espuma sus juguetes acuáticos preferidos y ríete con ganas cada vez que encuentre uno.

17. La regadera

Haz pequeños agujeros cerca de la base de un cartón de leche vacío. Mientras tu hijo observa, llena el cartón de agua para crear el efecto de una ducha.

Vanesa Lleó