Juega y averigua cuánta glicerina echar a la solución para pompas de jabón resistentes

Descúbrelo con este divertido experimento

La glicerina ayuda a que las pompas de jabón sean más grandes y duren más tiempo. Es fácil de demostrar con este divertido experimento que, además, te servirá para averiguar qué cantidad echar a la solución jabonosa dependiendo de la sequedad del aire y el calor que está haciendo.

 
Pompas de jabón

La glicerina es una sustancia química resbaladiza y ligeramente pegajosa que tiene el poder de retener el agua. Se usa para que la piel, la madera o el cuero no se resequen. En este experimento, la vamos a emplear para hacer pompas de jabón grandes y resistentes. Como la cantidad de glicerina que hay que añadir a la fórmula depende del grado de humedad y el calor que hace, vamos a preparar varias soluciones y averiguar cuál nos funciona mejor.

Necesitarás:

- un frasco de glicerina que puedes comprar en la farmacia

- 3 envases de yogur limpios

- una paja de plástico o un soporte para hacer pompas. También lo puedes fabricar con alambre fino.

- detergente líquido y agua

- un cuentagotas

- papel, lápiz y minutero para escribir los resultados.

Cómo proceder:

Busca un lugar de la casa apropiado para el experimento. Puede ser un balcón, el jardín o, con el permiso de la autoridad, el cuarto de baño usando la bañera como pista de aterrizaje de las pompas de jabón. Una vez acordado el lugar para el laboratorio, prosigue de la siguiente manera:

- Echa en un cuenco 8 cucharadas de agua con 1 cucharada de detergente líquido. Remueve sin batir y enfría la solución en la nevera una media hora.

- Escribe un número en cada envase de yogur y vierte 2 cucharadas de tu mezcla jabonosa en cada uno. 

- Con ayuda del cuentagotas, añade 2, 4 y 8 gotas de glicerina en los envases. 

- Haz una pompa con la primera solución v averigua el tiempo que tarda en explotar con el minutero. Anota los resultados y repite la operación con las otras dos soluciones procurando que las pompas tengan el mismo tamaño.

- Compara los resultados. La mejor es la que te da las pompas más resistentes, las que más tardan en explotar. 

- Remite el experimento formando pompas de gran tamaño y variando la cantidad de gotas de glicerina y compara. 

Con este pequeño experimento, sabrás qué fórmula te funciona mejor para hacer las pompas que te gustan. Coloca esta solución en un frasco o bote de cristal con tapa. Y recuerda enfriarlo una media hora en la nevera antes de usarla. 

 

Magda Campos