Disfraces fáciles y divertidos para Halloween

Hazlo tú misma

Si te has quedado sin tiempo para preparar su disfraz o no quieres gastarte demasiado dinero, te ofrecemos cuatro ideas sencillas y que podrás confeccionar usando cosas que tengas en casa.

 

Disfraz de bruja

¿Tu niña se ha encaprichado con disfrazarse de bruja y no sabes cómo vestirla? Es más sencillo de lo que piensas. Necesitas:

La vestimenta: la falda gris del uniforme del cole y una camiseta gris o negra. Si no tiene, utiliza una tuya.

Los complementos: puedes añadirle un cinturón para que quede más elegante y unas medias y guantes para darle más misterio. Si quiere llevar capa, puedes comprar un trozo de tela negra que atarás alrededor de su cuello con una cinta o usar una bolsa de basura negra. Ten en cuenta que tu hija se pondrá a jugar con sus amigos y la capa puede estar rota a los pocos minutos.

El gorro: compra una cartulina negra y enróllala en forma de cucurucho alrededor de su cabeza para calcular la medida. Coloca cinta adhesiva o pegamento para que se sujete bien y pinta algunos trazos con purpurina gris clara.

El maquillaje y el peinado:  píntale la cara de blanco, con pintura de disfraces o polvos de talco, y usa un lápiz de ojos negro o sombra morada para dotarla de unas grandes ojeras. Si quieres rematar el disfraz con el pelo, puedes echarle un poco de talco y cardárselo para que parezca la más loca de las brujas. Busca una escoba de paja y estará lista para volar a los más terroríficos lugares.

Pequeño vampiro

Es, sin duda, uno de los personajes favoritos de los niños, ¡y muy fácil de preparar!

El traje: ponle unos pantalones oscuros y una camisa blanca, si es con chorreras, mejor. También puedes fabricarlas tú mismo con un montón de servilletas arrugadas.

Los complementos: puedes confeccionar la capa igual que para el disfraz de bruja o hacerte con una tela roja.

El maquillaje y peinado: píntale la cara de blanco con unas grandes ojeras y algunas gotitas de sangre alrededor de la boca. En las tiendas de disfraces puedes encontrar colmillos de látex que no son tóxicos pero pueden resultarle algo incómodos. Por último, peina su pelo hacia atrás con un poco de gomina y píntale un triángulo con el vértice hacia la frente. ¡Te dará pánico!

Espantapájaros

Tu hijo demostrará sus dotes de actor permaneciendo inmóvil ante las divertidas miradas de sus amigos.

La vestimenta: unos vaqueros y una camisa de cuadros te bastarán para vestir a tu hijo como un triste espantapájaros que cuida las calabazas de Halloween. Si están sucios y rotos, mejor y pónselos como si fuese mal vestido, con la camisa por fuera.

Los complementos: busca un sombrero de paja y hazle algunos agujeros, como si un montón de cuervos lo hubiese picoteado. Puedes añadirle pelo con trozos de lana de color naranja. Intenta que tu hijo camine con los brazos extendidos y muy serio.

El maquillaje y peinado: si quieres pintarle la cara, puedes dibujar una gran sonrisa alrededor de su boca, cejas y unos grandes ojos alrededor de los suyos. Estará más que guapo.

Fantasma

Todo un clásico de Halloween y de las películas infantiles.

La ropa: ¿recordáis a E.T vestido de fantasma? Coge una sábana blanca vieja, si está amarillenta por el paso del tiempo, mejor, y corta dos círculos a la altura de sus ojos para que pueda ver. Comprueba que no se pisa la sábana para que no se caiga.

Los complementos: si quieres añadirle la típica bola de fantasma condenado, puedes comprar en la ferretería una de porexpan y pintarla de gris o negro. Añádele una cadena confeccionada con cartulina alrededor del pie. Ni el fantasma Casper le superará en realismo.