10 claves para preparar un bautizo

La fiesta más especial

Con su bebé en casa, muchos papás se plantean la posibilidad de presentar a su pequeño en sociedad con un bautizo. Fe y tradición se dan la mano en un día muy especial en el que no puede faltar ni un detalle. Te damos las pistas para que sea perfecto.

 
Bautizo

1. El mejor momento 

Aunque hay padres que prefieren esperar para que sean sus hijos los que tomen la decisión de si quieren bautizarse o no, la tradición cristiana indica que deben recibir las aguas bautismales siendo bebés. La fecha que escojas dependerá del momento en que nazca tu hijo, pues si lo hace en invierno es lógico que prefieras esperar a que haga menos frío. Los meses de mayo y septiembre son los mejores para este tipo de celebraciones, pues no hace demasiado calor y los bebés aguantan bien un día que suele resultar largo para ellos.

2. La iglesia

 Contacta con suficiente antelación con la parroquia donde quieras celebrar su bautizo para que te den la fecha que más os convenga. Consulta con el sacerdote todos los detalles que consideréis necesarios: si podéis elegir dos hombres o dos mujeres como padrinos, cómo transcurrirá la ceremonia, si será bautizado con más bebés o él solito, si tenéis que llevar la vela que encenderán en el cirio pascual, la fecha de las charlas espirituales que suelen recibirse…

3. Los padrinos

Adiós a la costumbre que marcaba que los padrinos de boda o los abuelos debían ser los padrinos de bautismo del niño. Los tíos del pequeño o amigos muy cercanos a sus padres suelen ser hoy en día los elegidos para apadrinar a los bebés; no en vano sobre ellos recae la responsabilidad de cuidar a los pequeños en caso de que sus progenitores falten. Escoge a alguien cercano a vosotros, con quien mantengáis una relación cordial y que quiera y se preocupe por tu hijo. Además, son muchas las iglesias que hoy autorizan elegir dos miembros del mismo sexo como padrinos o madrinas del niño.

4. Fija un presupuesto

Realista y ajustada a los tiempos. Así debería ser la cantidad que penséis gastaros en el bautizo de tu pequeño. Y debes contemplar todas las parcelas de gasto: la aportación que harás a la parroquia, la ropita del bebé y la vuestra, las invitaciones –que pueden salirte gratis si imprimes las nuestras–, los detalles que quieras dar a los invitados como recuerdo y el pequeño banquete que les ofrecerás. Una vez lo hayáis fijado, procura respetarlo al máximo para que no acabéis el día con un agujero negro en vuestros bolsillos.

5. Elige restaurante y menú

Graba esta frase a fuego en tu memoria: “un bautizo no es una boda”. Eso significa que no hay que excederse ni en el número de invitados –convida a la familia y amigos más cercanos nada más– ni en la celebración del mismo. Un restaurante cercano a la iglesia donde le bauticéis con un pequeño salón suele ser la mejor opción. Una merienda a base de tapas y raciones con una buena tarta de postre satisfará a todos y no te saldrá muy cara.

6. La ropa del “prota”

Desde largos y trabajados faldones a vestiditos sencillos. La oferta de moda para los bautizos es inabarcable y tu elección dependerá de vuestros gustos. Lo que sí has de considerar cuando le compres el trajecito es que debería ser lo más cómodo posible pues pasará muchas horas con él puesto.

7. Las invitaciones

Además de la socorrida llamada telefónica, puedes enviar a tus familiares y amigos una invitación, bien por correo convencional o electrónico. Elige una de las nuestras o consulta este bazar para conocer algunas propuestas de diferentes firmas, que también suelen diseñar recordatorios. No olvides anotar el lugar, fecha y hora de celebración y un teléfono o correo electrónico donde puedan confirmar su asistencia.

8. Un recuerdo para los invitados

Un llavero, un imán, un marcapáginas… La oferta de detalles para entregar a familiares y amigos es interminable, sobre todo si recurres a internet. Procura escoger uno que sea útil para que no acabe arrinconado en un cajón y nadie lo use. A nosotros nos han gustado estos.

9. ¡Llega el gran día!

Procura que tu hijo descanse antes del bautizo para que esté despierto durante la ceremonia y no se asuste cuando el cura derrame el agua sobre su cabecita. Conviene también que tengas en cuenta las horas de las tomas para que no llore de hambre durante la ceremonia.

10. Disfruta el momento

Se acabaron los preparativos, los nervios y la incertidumbre de si todo saldrá bien o no. Una vez entréis en la iglesia, nada más importa. Disfrutad del momento, que será más intenso cuanto mayor sea vuestra fe, y compartid con vuestros invitados este especial día. Preparaos para sonreír y pasar a tu pequeño de brazo en brazo, pues todos querrán conservar un recuerdo de tan magno acontecimiento.

 

Laura Jiménez