Viajar embarazada

¿Te darán luz verde?

El embarazo no está reñido con los desplazamientos. Eso sí, ten en cuenta que esta vez no viajas sola. Con las debidas precauciones, se puede viajar durante toda la gestación; el trimestre más seguro para hacerlo es el segundo.

Viajar en el embarazo

El medio de transporte

  • El coche es recomendable si el destino no se encuentra demasiado lejos. Eso sí, habrá que parar frecuentemente para ir al baño, comer o descansar las piernas. Aunque no tengas problemas que te impidan conducir, evítalo en los viajes pues te provoca una tensión innecesaria. Es más, el mejor sitio para ti, es el asiento de detrás del conductor, pues es el más seguro. La embarazada debe llevar el cinturón de seguridad con la cinta inferior por debajo del abdomen.
  • El avión tiene limitada su capacidad de respuesta ante los percances que surjan en el vuelo. Además, se te hincharán las piernas debido a la altitud y a la inmovilidad. Puedes sentir mareos al despegar. Sin embargo, el viaje es más corto y llevadero.
  • El tren es el medio ideal cuando es un viaje de larga distancia, pues permite que te pasees, que vayas a la cafetería si necesitas comer algo o al baño con la frecuencia que lo pida tu vejiga.

Vehículos nada recomendados en el embarazo

  • Bicicletas y motos. Evita todo medio que suponga un traqueteo sobre la zona de la pelvis, aunque sea en distancias cortas.
  • El barco. Si las posibilidades de mareo son muchas para cualquiera, para una embarazada aumentan considerablemente.
  • La avioneta. La reducción de oxígeno debido a la altitud también es perjudicial pues provoca en la madre una aceleración de la frecuencia cardiaca, que también puede presentar el bebé dentro del útero. Así que no vueles en avionetas o aviones pequeños.

El avión y la embarazada

No hay ningún problema para volar durante el embarazo, pues las cabinas se encuentran presurizadas para que no haya una reducción en el oxígeno que se respira. Los únicos problemas son los derivados de permanecer inmóvil durante mucho tiempo y el hecho de que, si se desencadenase el parto dentro del avión, habría que esperar a aterrizar para recibir la atención de un médico.

También suelen surgir dudas a la hora de pasar por los equipos detectores de metales por temor a que puedan ser perjudiciales para el bebé. Sin embargo, estos rayos no son ionizantes y, por lo tanto, no implican riesgo alguno. Si esta explicación, sigue sin convencerte, siempre puedes solicitar que el personal femenino de seguridad te registre.

Una vez aclaradas estas dudas, debes saber que las compañías no se responsabilizan de los problemas que puedas tener durante el vuelo. Algunas incluso tienen sus propias normativas al respecto y restringen el vuelo a partir del séptimo mes de embarazo. Cada compañía tiene su propia normativa y conviene consultar con la tuya si estás en el tercer trimestre. 

Consejos para el viaje

  • No cargues peso: Que alguien te ayude con el equipaje.
  • Camina diez minutos: Ya sea por los pasillos si viajas en un medio público o bien parando cada 150 km. No debes permanecer más de dos horas sentada, pues corres el riesgo de que se te acumule líquido en las piernas o se produzca una tromboflebitis.
  • Haz ejercicios: Mientras estés sentada, favorece la circulación de la sangre estirando las piernas desde el talón, no desde la punta, haciendo círculos con los pies y moviendo los dedos.
  • Come ligero: Pero ten siempre el estómago satisfecho. Por una parte, vas a prevenir las nauseas y, con un tentempié siempre a mano, evitarás los bajones de azúcar y los mareos.
  • Ropa adecuada: Además de vestir con ropa amplia y cómoda, procura que el calzado también lo sea. Existen medias especiales que favorecen la circulación de las piernas mientras permaneces en tu asiento.
  • Ponte el cinturón: es un seguro de vida en el coche y también en el avión. Colócalo por debajo del abdomen para que sea más cómodo para ambos.
  • Bebe agua: Aunque tengas que ir más veces al baño, necesitas estar bien hidratada.
  • No tomes remedios para el mareo: Los productos para evitar mareos y nauseas pueden perjudicar al feto.
  • Lleva una mantita: En el transporte público abusan tanto del aire acondicionado como de la calefacción.

Embarazada en un país exótico

Actualmente es habitual que la mujer embarazada desee visitar países lejanos donde es necesario vacunarse o tomar medicación preventiva contra ciertas enfermedades endémicas. Estas vacunas pueden suponer un peligro para el feto y, por lo general, se permite su administración a mujeres embarazadas cuando se basan en sustancias resultantes de agentes muertos, toxoides o subunidades antigénicas, aunque siempre después de la formación del embrión (semana 14).

  • Fiebre amarilla y dengue: Su vacuna está contraindicada en las personas alérgicas al huevo y es obligatoria cuando se entra en contacto con las zonas afectadas, pero lo ideal es evitarla.
  • Fiebre tifoidea: Se desaconseja el uso de la vacuna oral en el embarazo, pues contiene gérmenes vivos.
  • Hepatitis A: Los virus vivos atenuados suponen un riesgo durante el embarazo. En casos de epidemia o de contacto con un infectado, la embarazada debe recibir inmunoglobulina G.
  • Cólera y encefalitis primaveral: No existen datos acerca de sus efectos sobre el embarazo.
  • Poliomielitis: Se recomienda el uso de vacuna oral con gérmenes muertos.
  • Malaria: La quimioprofilaxis no brinda una protección del 100% y sus drogas pueden utilizarse en cualquier momento de la gestación.

Asesoramiento: Dr. Pablo Merino.

Laura Gómez Lama