Vapear es peligroso en el embarazo

Su efecto, similar al del tabaco

Los cigarrillos electrónicos se han convertido en la alternativa escogida por muchos fumadores para desprenderse de la adicción a la nicotina. Este nuevo hábito perjudica al feto en el embarazo.

Mujer vapeando

Mayor índice de aborto y morbimortalidad perinatal, bajo peso al nacer, riesgo de parto prematuro, aumento del síndrome de muerte súbita del lactante, mayor prevalencia de asma, problemas en la sangre, enfermedades graves… Son algunos de los efectos que el consumo de tabaco en el embarazo pueden causar en el bebé. Por eso ginecólogos y matronas insisten a las madres en la importancia de abandonar el consumo de nicotina por completo durante la gestación.

El vapeo como alternativa

Según diversos estudios entre el 60 y el 70% de las gestantes consiguen dejar el tabaco por completo en estos 9 meses. Muchas de ellas optan ahora por el cigarrillo electrónico para paliar la ansiedad que el abandono de la nicotina les causa, un hábito que, aunque parezca menos peligroso, tampoco es seguro en este sensible periodo.

Los efectos del vapeo

Según un estudio publicado por el doctor Jan Tesarik en la revista Journal of Gynecology and Womens' Health y ratificado por investigadores australianos de la Universidad de Sidney vapear tiene un efecto nocivo sobre los embriones muy simular al causado por el tabaco. Tesarik basó sus conclusiones en la técnica de cuantificación del ADN liberada a partir de las células dañadas a la sangre circulante (ADN libre), que confirmaban el efecto perjudicial del vapeo en los embriones.

“Tanto los resultados de nuestros estudios como las muertes de cinco pacientes adultos relacionadas con el vapeo en Estados Unidos hasta septiembre de 2019 nos deben llevar a pensar que el cigarrillo electrónico es un peligro serio tanto para los vapeadores y vapeadoras como para su descendencia. Actualmente estamos investigando las posibilidades de paliar estos efectos con diferentes tratamientos”, declara el Dr. Tesarik. Hasta entonces, mejor prescindir tanto del cigarro convencional como del electrónico.

Paula Bermejo