Qué controlará tu médico en las 4 ecografías del embarazo

Tu hijo, en pantalla

La ecografía es una de las herramientas más útiles para el diagnóstico prenatal. No supone ningún riesgo ni para la mujer ni para el feto. De hecho, su práctica en la gestación es obligatoria en todos los centros y pueden realizarse tantas como sean necesarias. La Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO) aconseja que sean al menos tres durante todo el embarazo, pero puede que tu ginecólogo decida hacerte 4.

Embarazada con ecografía

Primera ecografía: ¡estás embarazada!

Esta primera ecografía no es estrictamente necesaria salvo en casos de dolor abdominal o de sangrado vaginal, pero se hace con frecuencia. En ella, el ginecólogo ya puede observar con nitidez si el embrión está bien implantado; si existe más de uno; si ha crecido desde la fecha de la concepción, y calcular aproximadamente de cuántas semanas estás y cuál será la fecha probable del parto. Con todo, si te la hacen demasiado pronto, el embrión o el latido de su corazón pueden no ser detectables, en cuyo caso, te citarán para repetirla unos días más tarde.

La primera ecografía suele ser transvaginal. Se realiza introduciendo en la vagina un transductor anatómico, protegido por un capuchón de goma sobre el que se aplica un gel. Presenta algunas ventajas con respecto a las abdominales en los primeros meses de embarazo, ya que, por la posición en la que se encuentra el útero en estos momentos, la transmisión de señales es más directa a través del cérvix que del abdomen. Cuando el útero haya crecido lo suficiente como para permitir una buena visualización del feto desde el exterior te las harán con el transductor abdominal normal.

Semana 12: descartar anomalías

La ecografía de la semana 12 es la primera obligatoria. Permite visualizar un marcador muy importante para valorar la posibilidad de Síndrome de Down: el engrosamiento en la nuca del feto, llamado transluscencia nucal. Recientemente, también se han descrito muy buenos resultados con otro marcador: la ausencia de hueso nasal, una anomalía encontrada en el 73 por ciento de los fetos con Síndrome de Down y sólo en un 0,5 por ciento de los bebés sin alteraciones cromosómicas.

Antes o después de esta ecografía, te someterás al test combinado o triple screening, un método que calcula el riesgo de que el feto sufra anomalías cromosómicas a través de una ecografía y dos parámetros que se miden en un análisis de sangre. Sus resultados son más fiables y con menos falsas alarmas y están disponibles en el primer trimestre y no en el segundo. Si los resultados de este test son positivos, se recomendará la práctica de otras, como la amniocentesis o la biopsia de corion.

La ecografía de la semana 12 suele realizarse por vía vaginal debido a que el tamaño fetal es aún reducido y la visualización por vía abdominal puede ser dificultosa.

Semana 20: diagnóstico prenatal a fondo

Es la ecografía más importante de la gestación desde el punto de vista del diagnóstico prenatal, ya que permite detectar posibles defectos congénitos y es la más emocionante para los padres, por la facilidad con la que se identifican las diferentes partes del cuerpo del pequeño y sus movimientos.

Se analiza la situación y características de la placenta, el cordón umbilical y la calidad del líquido amniótico. También se evalúa la posible existencia de malformaciones en la cabeza, tórax y extremidades, la presencia de problemas cardíacos, renales, genitales o de otros órganos. Se mide la longitud del fémur, el diámetro biparietal y la circunferencia abdominal. La longitud del cuello del útero permitirá valorar el  riesgo de parto prematuro. Y se revelará el sexo del bebé, siempre que se den las condiciones adecuadas: que la mujer no sea muy obesa y que el feto no esté de espaldas o cruzado de piernas.

En la semana 20, la ecografía se hace ya por vía abdominal porque el mayor tamaño del feto hace que por vía vaginal no se abarque todo su cuerpecito. No obstante, en ciertas situaciones puede hacerse además un estudio por vía vaginal para valorar, por ejemplo, la inserción de la placenta o para ver mejor una parte del feto que no se aprecie con total claridad.

Semana 32: preparado para nacer

Entre la semana 30 y la 34 te realizará la última ecografía de tu embarazo. En algunos casos, puede estar indicada otra más durante el parto, por ejemplo para conocer la posición exacta del bebé si éste no estaba bien colocado la última vez que se le observó. Pero no es lo habitual.

En la semana 32 el especialista evaluará el crecimiento fetal y establecerá una estimación del peso que el niño tendrá al nacer; observará la situación de la  placenta para comprobar que su correcta localización no impide el parto normal, y del cordón umbilical para detectar si hay vueltas alrededor del cuello del niño. También valorará la cantidad de líquido amniótico y, por supuesto, observará la posición en la que está colocado el bebé para comunicaros si el parto vaginal es viable o, por el contrario, es necesario programar una cesárea.

Se realiza por vía abdominal. Sin embargo, hay situaciones como el estudio de las partes del feto poco accesibles, la valoración de la inserción de la placenta y, sobre todo, la del cuello del útero en caso de amenaza de parto prematuro, en las que se realiza por vía vaginal.

Ecografías en 3 y 4D

 

Ecografías en 4D

¿Crees que puede haber algo más emocionante que el primer bostezo de tu hijo?

La  ecografía tridimensional no es obligatoria. Tampoco sustituye a la ecografía bidimensional clásica pero es la que los padres esperan con mayor ilusión ya que con ella se obtienen imágenes muy reales del futuro bebé. Desde un punto de vista médico, no supone un aporte sustancial al diagnóstico prenatal, al menos en el momento actual. Ahora bien, las imágenes que se obtienen son impresionantes y permiten visualizar al feto con gran nitidez.

En las ecografías en 3D se obtienen imágenes estáticas, «fotográficas», pues no permiten ver al feto en movimiento. Esta desventaja se ha solventado y actualmente se ha desarrollado la ecografía 4D con lo que las imágenes tridimensionales se obtienen en tiempo real. Con ella puede verse al feto en tres dimensiones moviéndose, chupándose el dedo, jugando con el cordón umbilical…La mejor imagen se obtiene a las 20 semanas pues el feto aparece en un solo plano.

Magda Campos