La incompatibilidad de Rh en el embarazo

Un riesgo añadido para tu bebé

La incompatibilidad de Rh se da cuando una mujer Rh negativo gesta en su útero un bebé con Rh positivo. Es un trastorno fácilmente detectable gracias al test de Coombs y que hoy se trata sin problema alguno.

 
Embarazada en el médico

Desde el mismo momento de la fecundación, el embrión es una mezcla al 50% de los genes de papá y los de mamá. Y precisamente esa mezcla puede dar lugar a una incompatibilidad de Rh si tu eres Rh negativo, papá Rh positivo y el bebé que nacerá en unos meses hereda el Rh de él. Hoy la incompatibilidad de Rh es un problema detectable gracias al control sanitario del embarazo y se trata sin que tu pequeño sufra las consecuencias.

Qué es la incompatibilidad de Rh

El Rh es un tipo de proteína que se encuentra en la superficie de los glóbulos rojos. Más del 85% de las personas lo presentan; es decir, son Rh positivo: sólo un 15% tiene Rh negativo al no presentar esta proteína en la sangre. Y tener un Rh u otro no afecta a tu salud general pero sí puede convertirse en un problema llegado el embarazo.

Si tanto tu pareja como tu tenéis Rh negativo, vuestro bebé compartirá esta característica con vosotros. Sin embargo, si tú eres Rh negativo, tu pareja positivo y el pequeño lo hereda podría producirse lo que se conoce como inmunización materno-fetal.

Este fenómeno se da cuando los glóbulos rojos del feto, con su Rh positivo, entran en contacto con tu sangre a través de la placenta. Tu organismo percibe este Rh como una amenaza y reacciona emitiendo anticuerpos contra el sujeto positivo, tu bebé. Al atravesar la placenta, el anti-Rh puede causar a tu bebé una enfermedad hemolítica severa, pues destruye los glóbulos rojos hasta causarle una anemia muy grave. Además, al descomponerse los glóbulos rojos del feto su organismo emite bilirrubina y un nivel elevado de biirrubina desencadenará una ictericia.

Cómo se detecta y trata la incompatibilidad de Rh

El test de Coombs es una sencillísima prueba incluida en todos los calendarios de seguimiento del embarazo dentro del primer trimestre de gestación. Se realiza entre la semana 8 y la 11 con un análisis de sangre.

No te inquietes por el resultado porque el tratamiento de la incompatibilidad es completamente seguro tanto para ti como para tu bebé.

Si el test de Coombs es positivo, la afectación del bebé se vigilará en una unidad de alto riesgo prenatal.

Si el test de Coombs es negativo –confirma que eres Rh negativo y tu bebé positivo pero aún no has generado anticuerpos para dañarle– en el tercer trimestre de gestación te suministrarán una inyección de gammaglobulina anti-Rh que neutraliza la acción de los anticuerpos que tu organismo genere. Si tienen que hacer alguna prueba invasiva, como una amniocentesis, también deberán ponértela, además de si has tenido un aborto, un embarazo ectópico o te hacen un cerclaje. Una vez hayas dado a luz, confirmarán que tu hijo es Rh positivo y, de ser así, volverán a inyectarte gammaglobulina por seguridad.

El primer embarazo y los siguientes

La práctica clínica ha demostrado que hay pocos riesgos de incompatibilidad en embarazos primerizos sin abortos previos, pues el organismo materno no dispone de tiempo suficiente para generar anticuerpos suficientes y el bebé nace perfectamente sano. Sin embargo, en las sucesivas ya tiene experiencia y actúa más deprisa. La gammaglobulina que te administraron se eliminan del organismo al cabo de unas semanas y no tienen capacidad para contrarrestar el efecto de tus anticuerpos en sucesivos embarazos. Deberán volver a pincharte si se da la incompatibilidad en otras gestaciones.

 

Laura Jiménez