Cómo evitar la episiotomía

Así se practican los masajes perineales

Los masajes perineales y los ejercicios de Kegel son las dos técnicas con que cuentas para mejorar la elasticidad del periné e intentar evitar la episiotomía durante el parto.

Embarazada leyendo

Aunque la decisión en torno a si hay que practicar o no una episiotomía durante el parto depende de los facultativos que lo atienden, la futura mamá puede hacer algo durante el embarazo para mejorar la elasticidad y fortaleza del suelo pélvico, pudiendo así evitarse este, en ocasiones, molesto corte.

Además de practicar los ejercicios de Kegel tres veces a la semana, los expertos recomiendan los masajes perineales a partir de la semana 33 de gestación. En las primeras sesiones es aconsejable acudir a un centro especializado donde una matrona o fisioterapeuta os enseñe a practicarlos. Después, puedes hacértelos tú misma, pero como el tamaño creciente de tu barriga dificultará la tarea, lo mejor es que el papá se implique y los haga él. Practicadlos en días alternos durante cinco minutos.

La técnica

Usa los dedos para estirar los músculos puborectal y pubocoxígeo, que tienen forma de U. Empieza aplicando un gel lubricante como los que te proponemos a continuación para que no te resulte molesto en los labios exteriores y entre la vagina y el ano. Después, con el dedo pulgar en el interior de la vagina, debes trazar esa U imaginaria de lado a lado, estirando poco a poco para abrir la zona. Masajea la zona perineal interna con la punta del pulgar y la externa con el índice, trazando radios imaginarios. Introduce después el pulgar más a fondo, exhalando y estirando el tejido hacia afuera y hacia abajo en dirección al ano. Hay que hacerlo con una intensidad moderada y recordando que lo importante es el estiramiento del músculo y no el masaje.

Mejor con ayuda

Un músculo no se estira sólo con poner crema o un aceite lubricante en él, pero la zona perineal está muy sensibilizada durante el embarazo y no es de extrañar que notes ciertas molestias, sobre todo en las primeras sesiones de masajes. Para facilitar las maniobras, aplica un gel o aceite para lubricar la zona.

Asesoramiento: Carolina Walker, fisioterapeuta especialista en suelo pélvico y doctora en Salud Integral de la Mujer, en Barcelona.

Laura Jiménez