Reposo en el embarazo

Las complicaciones que lo motivan

 Si tu embarazo sufre determinadas complicaciones, será mejor que guardes reposo. Te explicamos qué actividades puedes hacer en cada caso.

Reposo en el embarazo

¿Reposo absoluto o relativo?

Reposo absoluto significa estar en la cama –incluso a veces requiere ingreso hospitalario–, y sólo levantarse para ir al baño. En el reposo relativo, se puede alternar la cama con el sofá, pero nunca estar "trasteando’ por la casa”. Además, has de saber, que la mejor forma para descansar es tumbada o semiincorporada, pero nunca boca arriba –el peso del útero sobre la vena cava dificulta la velocidad de retorno de la sangre, y la motilidad intestinal–; colócate de lado, de forma que la tripa descanse sobre la cama, y alterna la posición para evitar la aparición de úlceras en la piel.

Te lo mandarán por…

  • Amenaza de aborto con sangrados. Se ha comprobado que ante una amenaza de aborto durante el primer trimestre, el reposo puede ayudar a salvar el embarazo. Te indicarán reposo absoluto, y cuando hayan cedido las pérdidas, podrás pasar al relativo.
  • Contracciones en el último trimestre. El objetivo del reposo es evitar que el parto se desencadene antes de que el feto tenga las semanas suficientes para nacer sin complicaciones. Con el descanso, el útero, al ser tejido muscular, se relaja y ceden las contracciones. Tendrás que descansar en cama hasta que éstas desaparezcan, y luego hacer un reposo relativo. Además, te recetarán una medicación para inhibir las contracciones.
  • Placenta previa. El reposo no soluciona el problema, pero evita las peligrosas hemorragias que se asocian a esta patología.
  • Preeclampsia. Aunque en este caso es más importante la medicación que el reposo –incluso en casos agudos requiere hospitalización para hacer un seguimiento exhaustivo– éste se prescribe para conseguir que con la inactividad se normalice la tensión arterial y mejore el riego sanguíneo al útero.
  • Rotura precoz de la bolsa de las aguas. Si se produce después de la semana 35 de gestación, se interrumpe el embarazo para evitar el riesgo de infección; pero si es antes de la semana 34, el embarazo ha de aguantarse hasta que el feto esté maduro, y el reposo es la mejor medida para conseguirlo.
  • Crecimiento intrauterino retardado. Hay que averiguar por qué se produce, y madurar al feto para poder terminar el embarazo cuanto antes. Mientras tanto, el reposo es recomendable para incrementar el flujo útero-placentario y mejorar la nutrición del feto.
  • Anemia severa. Además de prescribir hierro, se recomienda que la madre rebaje su actividad para evitar el cansancio.
  • Embarazo múltiple. La existencia de más de un feto provoca una mayor distensión uterina, que se asocia con una amenaza de parto prematuro. Por tanto, el reposo se hace necesario al final de estos embarazos.
  • Amniocentesis. Después de esta prueba invasiva, es necesario realizar dos días de reposo absoluto para evitar complicaciones –el pinchazo en la bolsa amniótica, supone un traumatismo.
  • Cerclaje. Si el cuello uterino es incompetente –no aguanta bien y se abre por el propio peso del feto–, ha de cerrarse cosiendo una cinta especial a su alrededor. Después, hay que realizar 2-3 días de reposo, para evitar que el útero reaccione con contracciones.

Ejercicios ligeros

Si tu ginecólogo te lo permite, te vendrá bien. Practicar cierta gimnasia suave aliviará las molestias que el reposo puede causarte: lumbalgia, problemas circulatorios, pérdida de tono muscular… Te proponemos algunos:

  • Mueve los pies en círculos hacia dentro y hacia fuera, y flexiona la planta arriba y abajo.
  • Bascula la pelvis. Tumbada boca arriba, con las piernas flexionadas, eleva ligeramente la pelvis, contrayendo los glúteos.
  • Incorpora levemente el tronco, estando tumbada boca arriba y la cabeza apoyada en varias almohadas. Las piernas extendidas, fuerza la extensión de las rodillas presionando contra el colchón.

Ojo con la dieta

Gastarás menos energía y toda tu musculatura –incluida la intestinal– estará más relajada. Por estas dos circunstancias derivadas de tu reposo, tendrás que cuidar aún más tu dieta. Si no, el sobrepeso y el estreñimiento complicarán tu embarazo. Olvídate de las calorías “vacías”, esas que llevan los bollos industriales, los snacks, las golosinas, los fritos…, intenta que en tu menú diario haya siempre una buena ración de frutas y verduras, y haz hincapié en la toma de pescado, y en la ingesta de líquido.

¿Me contará para la baja?

Si por cualquier motivo, tu médico recomienda que suspendas tu actividad laboral, tu descanso no te restará días de permiso por maternidad. Causarás baja en la empresa por incapacidad temporal, situación que está sujeta a las mismas condiciones que las de baja por enfermedad común. En concreto, percibirás un subsidio equivalente al 75 por ciento de tu base reguladora, aunque determinados convenios empresariales lo completan hasta el 100 por 100.

Asesoramiento: Dra. Carlota Basil, especialista en Ginecología y Obstetricia.

Raquel Burgos