Qué es la hiperémesis gravídica

Cuando las náuseas y vómitos crean problemas

Las náuseas y los vómitos asociados a ellas son uno de los trastornos más frecuentes del embarazo, sobre todo en el primer trimestre de la gestación y por las mañanas. Cuando estos son muy intensos y persistentes hablamos de hiperémesis gravídica.  

 
Mujer con náuseas

Las notas cada mañana al despertarte, ante olores fuertes, con perfumes demasiado florales, al pensar en ciertas comidas… Cientos son las causas que pueden despertar las náuseas de la embarazada, asociadas a una sensación de asco. De padecerlas a acabar vomitando, hay un paso. Y aunque ambas (náuseas y vómitos) son un trastorno padecido por cerca de la mitad de gestantes, cuando estos se mantienen más allá del primer trimestre o son muy intensos pueden causar molestias graves a la gestante y generar desequilibrios que perjudican al bebé.

La hiperémesis gravídica

Definimos así a la presencia intensa y persistente de náuseas y vómitos a lo largo de toda la gestación. Las náuseas y vómitos no son un problema en sí, pero pueden causar a la embarazada deshidratación, pérdida de peso y desequilibrios electrolíticos que pongan en riesgo el aporte de nutrientes al feto. De ahí que los médicos insistan mucho en su control desde el inicio mismo de la gestación.

Las causas de la hiperémesis gravídica

La ciencia aún no ha conseguido determinar qué causa exactamente las náuseas del embarazo. Se cree que están causadas por el aumento de gonadotropina coriónica humana (GHC) en sangre, una hormona liberada por la placenta y vital para el correcto crecimiento del feto.

Los síntomas de la hiperémesis gravídica

Van mucho más allá de las típicas náuseas matutinas del primer trimestre de gestación. Podríamos incluir entre ellos:

  • Náuseas y vómitos intensos y persistentes a lo largo de todo el embarazo.
  • Salivación excesiva.
  • Pérdida de peso.
  • Signos de deshidratación como piel seca, debilidad, mareos u orinas oscuras.
  • Estreñimiento.
  • Falta de apetito e incapacidad para comer por la sensación constante de náusea.

Cómo tratar la hiperémesis gravídica

Una de las mejores formas de evitar las náuseas es repartir el menú diario en varias pequeñas comidas a lo largo del día.

Además, puedes probar estos otros consejos:

  • Analiza qué alimentos u olores aumentan tu sensación de asco en el estómago y procura evitarlos en la medida de lo posible.
  • Si notas náuseas por las mañanas, deja algún alimento rico en hidratos de carbono, como unas galletas o unos frutos secos en la mesilla de noche y tómalos en ayunas antes de levantarte.
  • Toma jenjibre, un remedio tradicional y casero que se ha usado siempre para tratar las náiseas. Puedes tomarlo añadiendo trocitos a tus recetas o en infusiones.
  • Mantente bien hidratada tomando líquidos en pequeñas cantidades. El consumo de líquidos de golpe eleva las náuseas.

Aquí tienes otras 10 medidas para luchar contra las náuseas en el embarazo.

 

Paula Bermejo