La homeopatía y las molestias del embarazo

Eficaz e inocua en gestación, el parto y la lactancia

¿Te imaginas un tratamiento sin efectos adversos, sin contraindicaciones y totalmente compatible con el embarazo? Además de estas ventajas, la homeopatía también cuenta con otros beneficios que harán más fácil tanto la gestación como el parto.

Homeopatía en el embarazo

Cómo funciona

La base de la homeopatía es el principio de similitud, es decir, utilizar dosis muy pequeñas de aquello que produce los síntomas. Por tanto, el remedio es igual a la sustancia que causa el daño, sólo que en cantidades muy bajas. Por ejemplo, el veneno de abeja produce inflamación eritematosa y picor, pero en dosis infinitesimales lo cura.

Pero, sin duda, la ventaja más importante de la homeopatía es la ausencia de efectos secundarios, algo que la hace totalmente compatible con la gestación. El motivo es que se utilizan dosis muy pequeñas en las que ni siquiera hay materia. Por eso, no hay efectos secundarios, riesgos para el bebé, ni incompatibilidades con los medicamentos tradicionales. Estas sustancias dan al organismo la información necesaria para provocar la activación de las funciones de los distintos órganos, haciendo posible la respuesta del cuerpo hacia los síntomas que sufre.

La homeopatía cubre un vacío presente en la medicina tradicional, pero no debemos enfrentarlas sino hacer un tratamiento adaptado a cada persona. En este sentido, es muy importante evitar los antibióticos porque se transmiten al bebé y pueden comprometer la respuesta inmune del pequeño frente a un virus o un hongo. Pero cuando éstos son imprescindibles, tenemos que recurrir a ellos. Eso sí, recuerda que los tratamientos homeopáticos también son medicamentos y, al igual que los tradicionales, deben ser prescritos por especialistas y adquiridos en la farmacia bajo el control de las autoridades sanitarias.

Molestias del embarazo y otros trastornos

Todas las molestias típicas de la gestación son susceptibles de ser tratadas con homeopatía. Hay medicamentos específicos para mejorar las náuseas, los vómitos, el estreñimiento..., desde el primer trimestre del embarazo.

Estos síntomas responden a la adaptación del cuerpo a una nueva situación como es la gestación. Sin embargo, cada persona responde de manera distinta al mismo trastorno y precisamente en este hecho se basará el especialista para tratarte con homeopatía. Si el problema son las náuseas, te preguntará cuándo se producen –al levantarse, por la noche, con el movimiento...– y recibirás un medicamento específico en función de cuándo y cómo ocurren para poder eliminarlas completamente. Por este motivo dos pacientes pueden recibir un tratamiento diferente para la misma enfermedad o, por el contrario, un mismo medicamento puede indicarse para tratar dos patologías distintas, en función de cómo se manifiestan los síntomas.

El estreñimiento o los cambios en el estado de ánimo, tan comunes en estos nueve meses, también son susceptibles de ser tratados con este tipo de medicina. Incluso la  cistitis, uno de las infecciones más frecuentes en la mujer embarazada y capaz de provocar contracciones prematuras, se puede resolver con homeopatía en lugar de hacerlo con antibióticos. Además, también podrás recurrir a ella en los trastornos que se desarrollan al margen de la gestación, como los catarros, los dolores de cabeza o incluso las infecciones.

La dilatación y el parto

Al final del embarazo llega el momento en el que el bebé “decide” nacer. Para ello, “manda” mensajes a la madre que dan lugar a la secreción de oxitocina, hormona que provoca la contracción del útero.

Gracias a este mecanismo, el cuello uterino se vuelve más fino y se dilata. Lo que ocurre es que en algunas ocasiones pasa mucho tiempo hasta que finaliza este proceso. Aquí es donde actúa la homeopatía sincronizando y armonizando las contracciones y haciéndolas más eficaces. Al mismo tiempo, reblandecen el cuello del útero amplificando y facilitando la dilatación y reduciendo el dolor lumbar.

Pero también aporta beneficios en el momento del parto ya que estas terapias aumentan la resistencia en el esfuerzo necesario para dar a luz, disminuyen la pérdida de sangre y mejoran la cicatrización, algo especialmente importante en los casos de cesárea.

Homeopatía prenatal

Durante el embarazo, la fusión entre el bebé y la madre es total. Tanto es así que todo aquello que es beneficioso para la gestante, también lo será para su futuro hijo. De esta forma, el periodo del embarazo y el parto marcan profundamente la vida del pequeño.

Basándose en este aspecto, la homeopatía prenatal se centra en tratar patologías que pudieran ser “heredadas” por el bebé para reducirlas en su vida futura. Si los dos padres del niño son alérgicos o asmáticos, el pequeño tiene muchas probabilidades de padecer la enfermedad. Al proporcionar remedios que corrijan estas manifestaciones en el embarazo, podemos lograr que no desarrollen o que, si lo hacen, se produzcan de una manera más leve.

Asesoramiento: Dra. Mª Luz Bisbal Delgado, médico homeópata y fundadora y colaboradora de la Comisión de Médicos Homeópatas del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem) y el Dr.  Diego Jacques Grauwet, ginecólogo y médico homeópata en el centro Creasalud, en Madrid.

Ana Vallejo