Los nuevos tests caseros de fertilidad masculina

¿Son fiables?

Son tan sencillos de manejar como los tests del embarazo y permiten un primer diagnóstico sobre la calidad del esperma en poco tiempo y desde la intimidad del hogar. Un interesante primer paso antes de acudir a la consulta de un especialista en infertilidad.

 
Tests caseros de fertilidad masculina

Los primeros test de  fertilidad masculinos empezaron a comercializarse hace algunos años con un éxito relativo. Sólo medían un aspecto: la concentración de espermatozoides en el semen. Faltaba otro componente importante para la evaluación de su capacidad fértil: la motilidad o sea la rapidez con la que se desplazan. Un semen con una concentración de espermatozoides normal pero con una tasa de motilidad baja dará lugar a un diagnóstico reservado en cuando a su capacidad reproductora. Al añadir este aspecto al diagnóstico, los nuevos tests de fertilidad masculina ofrecen una fiabilidad en torno al 90 por ciento.

En caso de dar positivo, habría que confirmar el diagnóstico con un espermiograma, la única prueba hasta la fecha que añade el tercer parámetro al estudio: la morfología de los espermatozoides que pueden presentar anomalías no compatibles con la procreación. Este factor tiene un impacto menor que los dos primeros. Es responsable de parte de ese 10 por ciento de fiabilidad que falta a los tests.

Dos tests pronto disponibles

Los tests actualmente disponibles provienen de Estados Unidos y pronto se comercializarán en España. El primero se conoce como Swimcount. Se coloca una muestra de semen sobre un pequeño dispositivo y se obtiene el diagnóstico al cabo de 30 minutos. A más intensidad en el color que aparece en el test, mayor concentración y motilidad de espermatozoides.

El segundo test se llama Yo Sperm Test y consiste en un dispositivo de recogida del semen equipado con lentes. Analiza la motilidad y concentración de los espermatozoides gracias a la cámara del smartphone. Ha sido desarrollado por la Escuela de Medicina de Harvard y cuenta con la aprobación de la FDA. Su ventaja respecto al primero: se puede repetir el test las veces que se desee y obtener interesante información sobre las fluctuaciones en las concentraciones de espermatozoides en el tiempo.

Se calcula que el umbral de fertilidad masculina se sitúa en unos 10 millones de espermatozoides motiles por mililitro. Una tasa menor implica dificultades para conseguir un embarazo al cabo de un año.

Una deficiente calidad del semen puede dificultar una gestación pero no obligatoriamente impedirla. La Organización Mundial de la Salud aconseja consultar al cumplir un año de infructuosos intentos y la Sociedad Españolo de Fertilidad recomienda seis meses.

Más fácil

Hay muchos motivos por los que un embarazo se puede retrasar. Según los especialistas, los problemas de infertilidad provienen en un 40 por ciento de la mujer, un 40 por ciento del hombre y un 20 por ciento por causas desconocidas.

El estudio de fertilidad femenino implica muchas pruebas, el del hombre no va más allá de un estudio de su semen por lo que se recomienda empezar por el varón. Estos tests caseros vienen a hacerlo aún más fácil, en la intimidad del hogar. Pueden ser especialmente interesantes cuando la edad de los padres aconseja una toma de decisión sin dilación.

 

Victoria Gómez