Precauciones para evitar malformaciones en el bebé

Precavida desde antes del embarazo

Si estás planificando tener un bebé adopta algunas medidas para prevenir malformaciones y problemas en tu hijo.

Embarazada con ecografía

Antes del embarazo

  • Consulta pregestacional y otras medidas. Es aconsejable que acudas a la consulta ginecológica antes de quedarte embarazada para que el especialista valore tus antecedentes y te pueda orientar tanto en la dieta y suplementos, como en pruebas analíticas para comprobar tu estado vacunal y si eres inmune o no a algunas infecciones. Pregunta qué vacunas debes ponerte y qué tiempo has de esperar para quedarte en estado. Si te tratas con ácido retinoico o isotretinoína (generalmente por acné) consulta para planificar el embarazo, porque en algunos casos debe pasar un año desde que dejas de tomarlo. La mayor parte de las malformaciones se producen en el primer trimestre, cuando los órganos del bebé se están formando. Por eso, cualquier mujer joven sin anticoncepción activa y que mantenga relaciones sexuales debe comportarse como si estuviera embarazada y ha de tomar precauciones al hacerse exploraciones radiológicas. 
  • En el esperma de tu pareja. Algunas medicaciones que se excretan por el semen pueden ser teratógenos, como algunos antiprostáticos. El finasteride, usado para la alopecia, puede causar alteraciones en el feto de sexo masculino. La griseofulvina, un antifúngico, también se excreta por el semen y se acumula en el organismo. Debe evitarse el embarazo en los 6 meses siguientes a la finalización del tratamiento. 
  • Si hay antecedentes familiares de malformaciones. Cuando hay antecedentes familiares de alteraciones genéticas, existe la posibilidad de calcular el porcentaje de riesgo en la consulta preconcepcional o bien con el genetista. En esa visita se instauran las políticas adecuadas para prevenir la enfermedad o se dan las pautas para el diagnóstico prenatal lo más precoz posible.

Tu dieta durante el embarazo

  • Peso y alimentación adecuados. Inicia el embarazo con un peso saludable, si es posible, ni obesidad ni delgadez. Normaliza los hábitos alimenticios y lleva una dieta variada, evitando la comida basura. Si tu alimentación es deficiente, debes tomar suplementos vitamínicos, pautados por el médico, ya que algunas vitaminas como la A pueden ser teratógenos.
  • Toma ácido fólico. Un mes antes del embarazo y hasta la semana 12 de la gestación reduce en un 75% el riesgo de espina bífida. Se recomienda 5 mg en mujeres sin antecedentes de defectos del tubo neural y 10 mg en mujeres con antecedentes. 
  • Yodo en tu comida. Está demostrado que una dieta con déficit de yodo puede dar lugar a hipotiroidismo en el recién nacido y desde unos años, junto al ácido fólico, se recomienda un suplemento de 150-200 mg de yodo. Si no tomas yodo, se recomienda que cocines con sal yodada.
  • No a los tóxicos. No bebas nada de alcohol, ya que el bebé puede nacer con síndrome alcohólico fetal, que causa retraso de crecimiento, mental y algunas malformaciones. No existe dintel para asegurar que no se producirá este síndrome aunque se beba poco. Fumar se ha asociado, entre otros aspectos, con bebés prematuros y algunos defectos congénitos.

Prevenir infecciones

  • Toxoplasmosis. Si no has pasado la toxoplasmosis, no comas carne cruda (filete tartar, carpaccio) ni embutidos crudos (incluido jamón serrano). Sí puedes comer jamón de York, mortadela y otra charcutería cocida. Lava bien la verdura por si ha estado en contacto con heces de gato o ratones. Si tienes un gato y limpias la arenilla de su bandeja, lávate bien las manos o usa guantes.
  • Listeriosis. Es otra infección que puede causar meningitis en el bebé u acabar con su vida. La listeriosis puede evitarse si te abstienes de comer quesos blandos o sobras de comida, aunque estén en la nevera, por ejemplo, el jamón de York que queda tornasolado, o los alimentos preparados con mayonesa (ensaladillas, delicatessen). Separa los alimentos crudos de los cocinados. Limpia con frecuencia la nevera y mantén limpios los utensilios de la cocina y no uses el cuchillo del pan para cortar la carne. Hay más riesgo en el quinto mes porque disminuye la inmunidad celular de la madre. 
  • Rubéola. Es poco frecuente pero si la rubéola se contrae, el riesgo de tener un bebé con defectos congénitos es alto. 
  • Varicela. También puede producir malformaciones. La varicela es especialmente peligrosa si la infección se produce en las primeras 20 semanas de gestación.

Ojo con los medicamentos

Nunca tomes fármacos por tu cuenta ni remedios naturales. Si tomas medicaciones crónicas (psiquiátricas, antiepilépticos, por enfermedades cardiovasculares, etc.) consulta antes con el obstetra y el especialista que te atiende para adaptar el tratamiento y evitar los riesgos teratógenos. Si eres diabética inicia el embarazo con niveles de glicemia totalmente equilibrados y con niveles de hemoglobina glicosilada normalizados para evitar el riesgo de malformaciones.

Asesoramiento: Dr. Oscar Martínez, Jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Capio Hospital Infanta Elena de Valdemoro (Madrid) y Dr. José Mallafré, Consultor de Medicina Maternofetal del Servicio de Obstetricia de Salud de la Mujer Dexeus, de Barcelona.

Nerea Prieto de Apraiz