Cómo se realiza el test de paternidad

Los resultados, en cuestión de días

Sospechas de infidelidad, divorcios conflictivos, reagrupaciones familiares… En todas estas situaciones, hay una pregunta que se repite, ¿quién es realmente el padre? Los nuevos tests de paternidad tienen la respuesta.

Análisis de sangre

En qué consiste una prueba de paternidad

Los laboratorios han desarrollado pruebas de paternidad al alcance de cualquier persona que quiera solicitarlas. Aunque, eso sí, requieren un desembolso económico importante, ya que el precio de un test oscila entre los 200 y los 400 euros. ¿Vale la pena este desembolso? Biopaternidad, uno de los laboratorios que ofrece un servicio de pruebas de paternidad basadas en el análisis del ADN de padres e hijos desde hace un año, afirma que según estudios, en el 25 por ciento de los casos, el presunto padre no es el padre biológico del niño. Según LabGenetics, aproximadamente el 15 por ciento de las pruebas de paternidad son negativas, un porcentaje poco elevado, considerando que para solicitar una prueba de paternidad los implicados deben tener algún motivo.
Un test de paternidad consiste en un análisis del ADN presente en una muestra biológica. Se trata de una prueba técnicamente compleja y costosa para los laboratorios, que requiere equipamiento y personal cualificados. Sin embargo, para el cliente es muy sencilla e indolora.
La tecnología utilizada para llevar a cabo el análisis permite confirmar o desestimar en 24 horas con una probabilidad del 99,99 por ciento la relación de paternidad biológica. Si los perfiles genéticos del presunto padre y el hijo no coinciden en al menos 2 de los marcadores genéticos analizados, la paternidad queda excluida con un 100 por cien de probabilidad.
Esta prueba se puede realizar a partir de distintas muestras biológicas, ya que el ADN está presente en cualquiera de ellas: sangre, saliva, pelos (con raíz), semen, líquido amniótico, biopsias, restos óseos, uñas, colillas, chicles, sobres, cepillos u otros restos orgánicos presentes en todo tipo de prendas u objetos.

¿Los tests de paternidad tienen validez legal?

Una duda frecuente es si son legales las pruebas de paternidad. La respuesta es sí, siempre que hayan sido solicitadas por un adulto que tenga la patria potestad del menor aunque no cuente con la autorización de la madre, pero no pueden ser solicitadas por otros familiares cercanos, como tíos o abuelos. En el caso de que las personas implicadas –padres e hijo– sean mayores de edad, ambos deberán autorizar la realización del estudio.
Sin embargo, no todas las pruebas de paternidad tienen valor judicial. Para que esto suceda, es imprescindible realizar la prueba en unas circunstancias especiales: hay que ir a un determinado laboratorio para que el personal sanitario tome la muestra (no sirve la que se obtiene en casa), ésta debe ser acreditada documentalmente y se pide cierta documentación extra para el laboratorio. En definitiva, las pruebas realizadas sin cumplir estos requisitos no son ilegales y no pueden utilizarse judicialmente.

Durante el embarazo. Los tests de paternidad prenatales a través de pruebas de ADN requieren una muestra de vellosidad coriónica, obtenida mediante biopsia corial –entre las semanas 10 y 12 de gestación– o bien líquido amniótico obtenido mediante amniocentesis –entre las semanas 14 y 16 de gestación–.  Como la toma de las muestras entraña un riesgo, sólo se justifica su realización en casos muy particulares.
Sin embargo, no hay problemas a la hora de realizar el test con niños recién nacidos, ya que sólo se necesita un hisopo de algodón para recoger células del epitelio bucal del bebé, sin riesgo ni dolor. En la mayoría de los casos las pruebas se llevan a cabo en los primeros años de vida de los niños, aunque han aparecido casos en los que el presunto padre llevaba varios años al cuidado del hijo, según datos de Biopaternidad.

Padres fallecidos. Se puede determinar la paternidad de un hombre que ya ha fallecido. Es lo que se llama test de paternidad post-mortem, y se realiza a partir de muestras obtenidas en autopsias o de restos óseos. En este último caso, LabGenetics recomienda analizar dientes –molares– o huesos largos y compactos –fémur–. También es posible establecer la paternidad a través de restos biológicos del hombre fallecido obtenidas en casa –cepillos de dientes, cabellos con raíz, prendas de vestir, colillas, sobres, sellos– o bien en entornos hospitalarios –biopsias, donaciones de sangre o esperma–.

La prueba de paternidad en 6 pasos

1. Solicitar un kit gratuito de toma de muestras llamando por teléfono o mediante un correo electrónico. El kit contiene todos los elementos para tomar muestras de mucosa bucal u otros tejidos (como sangre, pelo o biopsias).
2. Se toman las muestras a todas las personas implicadas en la prueba de paternidad, siguiendo las instrucciones que acompañan al kit.
3. Rellenar y firmar el formulario incluido en el kit. Si se desea que la prueba tenga validez probatoria en casos judiciales, hay que rellenar otros documentos y seguir un procedimiento más complejo, que identifica a las personas que participan en el análisis.
4. Colocar todas las muestras junto con el formulario en un sobre acolchado y enviar por correo postal.
5. Las muestras se analizan en el laboratorio para determinar la secuencia de ADN de una serie de marcadores. De la comparación de las secuencias de las muestras se concluye si la paternidad es descartada o es probada. A continuación se elabora un informe que describe el análisis realizado y sus conclusiones.
6. A los tres días, aproximadamente –hay laboratorios que tienen un “servicio exprés” de 24 horas–, el informe se remite confidencialmente al solicitante de la prueba por el procedimiento elegido en el formulario: puede ser por correo ordinario, por correo electrónico o accediendo a la zona de clientes de su página web.

Paloma Corredor