Enseña a tu hijo a usar su agenda escolar

Una ayuda para la memoria

Muchos niños no terminan de entender la importancia de usar correctamente una agenda escolar. Sin embargo, es fundamental para planificar el trabajo personal. Un uso correcto de su agenda le ayudará enormemente.

Niños escribiendo

La memoria de trabajo, la que nos permite acordarnos de las cosas que tenemos pendientes de resolver, no es un enorme saco sin fondo. Si planeas comprar el material escolar que te piden en el colegio, con toda seguridad irás con la lista escrita en un papel. Fiarlo todo a tu memoria es arriesgado si no quieres volver a la tienda. Los especialistas sitúan entre cinco y nueve los ítems que un adulto es capaz de retener. Los niños no escapan a esta característica de la memoria limitada, por lo que conviene enseñarles lo antes posible a poner en marcha estrategias para compensar este hándicap. Usar una agenda es una de ellas.

Buenos motivos para usar una agenda

Los niños viven el momento presente. Muchos consideran que usar una agenda hace perder el tiempo más que ganarlo. Con un “¡Ya me acordaré!” lo solucionan todo en el acto. Al volver a casa, la dura realidad se impone. En general, les cuesta mucho tanto recordar su trabajo como planificarlo, tienden a cumplir con sus tareas según se van acordando de lo que tenían que hacer en lugar de dar prioridad a las más urgentes. De ahí la importancia de usar una agenda escolar.

Para motivarle a usar su agenda correctamente:

  • No le soluciones sus olvidos llamando a la madre de un compañero o preguntando en el grupo de Whatsapp de padres qué deberes de mates o lengua había. Los padres no somos las agendas de nuestros hijos y si caemos en este error haremos que no se responsabilicen de sus deberes e incluso disminuirá su atención en clase. 
  • No le disculpes ante el profesor si no puedo hacer las tareas por su descuido. Sus deberes son su responsabilidad y cuanto antes aprenda a asumirla, menos le costará. Una cosa es que un día, de forma puntual, se despiste y no haya anotado los ejercicios a hacer de una asignatura y otra muy distinta que esto se convierta en una rutina. Si el profesor le regaña o impone alguna sanción, aprenderá la lección.
  • Aprovecha la situación. Cada vez que olvide apuntar lo que tiene que hacer, recuérdale lo importante que es usar su agenda y practicad juntos cómo debería notar cada cosa.

Pasos para aprender a usar una agenda escolar

De poco sirve apuntar las tareas en una agenda si se cometen errores. Explícale que:

  • Las tareas se apuntan en el día en que están previstas, no cuando las manda el profesor. 
  • Se apuntan de forma clara y detallada. En caso de tener dudas, se chequea con el maestro o algún compañero.
  • Se apunta todo lo que es importante aunque no sean deberes: una cita al médico, una reunión con los padres, llevar algo a un compañero, etc.
  • Cuando un deber está hecho, se señala con una marca. Se pueden usar códigos de colores o pegatinas.
  • La agenda permite adelantar tareas, algo muy útil cuando hay exámenes a la vista o para tener la tarde del domingo libre.
  • La agenda sirve para preparar la mochila del día siguiente. Así no olvidará nada y no paseará inútilmente pesados libros en la mochila.
  • Si, además de la agenda, el niño tiene colgado de la pared un  horario escolar podrá comprobar las asignaturas que estudiará el día siguiente para cambiar los libros de su mochila.

Modelos útiles y bonitos

Como ocurre con la mochila, el estuche y el resto del material escolar, escoger modelos inspirados en sus personajes favoritos, sus ídolos, su equipo de fútbol o tendencias de moda hace que los niños se sientan más atraídos a utilizarlos. 

Victoria Gómez