La importancia de la pandilla de verano

Lazos para siempre

Los niños tienen una facilidad pasmosa para hacer amigos. Tanto que ese pequeño al que ha conocido este verano es su compañero del alma. Y es que las vacaciones facilitan esta complicidad. Descubre por qué. 

 
Pandilla de verano

Los niños pasan todo el curso sin separarse de sus compañeros de clase. Son sus “mejores amigos”, aunque el nombre del pequeño que cuente con ese privilegio vaya cambiando a lo largo del curso. Por eso a los adultos no deja de sorprendernos que, cuando llega el verano y conoce nuevos amigos en las vacaciones, la urbanización, el hotel donde os alojáis o a la orilla del mar, se olvide por completo de sus compañeros de clase y solo hable de los recién llegados. 

El culpable de estas amistades mágicas es, ¡cómo no!, el verano y sus largas vacaciones. Como comenta la psicóloga infantil del centro Activa Psicología en Madrid Paloma Méndez “en este periodo la convivencia es más intensa, se comparten más cosas porque se tiene más tiempo y es lógico que el vínculo se refuerce. Pero, además, el día a día de los pequeños en el periodo estival es mucho más entretenido. Los niños están todo el rato jugando, disfrutando, pasándoselo bien… Esas actividades divertidas que nada tiene que ver con el colegio, los deberes y los exámenes propicia que los niños idealicen a los amigos que conocen en verano pues con ellos todo es diversión. 

No es necesario que le recuerdes constantemente a sus compañeros del cole ni que fuerces el contacto con ellos durante el verano. Los niños viven estos periodos de separación con enorme naturalidad. Con la vuelta a la rutina, la relación entre ellos se normalizará, aunque los primeros días pueden ser algo frías hasta que recuperen la complicidad. 

¿Y cuándo acaban las vacaciones?

Por mucho que nos duela, las vacaciones se acabarán y los niños volverán a sus rutinas habituales. Si se ha hecho inseparable de su vecino, podrán seguir viéndose sin problemas pero, ¿qué pasa si su alma gemela vive lejos, incluso en otra ciudad? “Es muy bueno que aprendan desde pequeños a cuidar y valorar las amistades, por lo que los padres deben favorecer que continúen con ese contacto”, recomienda esta psicóloga.

Hoy, gracias a las nuevas tecnologías, todo es mucho más sencillo, pueden hablar por Skype o FaceTime, intercambiar mensajes en WhatsApp… Y si es demasiado pequeño para recurrir a estos medios, el carteo de toda la vida le hará emocionarse cada vez que abra el buzón y vea que le han respondido. 

No es de extrañar que tu hijo quiera volver a ver a sus amigos del verano. ¿Por qué no quedáis algún día para ir al cine, a merendar o le invitas a pasar un fin de semana en vuestra casa? “Es muy importante que no les quitemos la esperanza sobre la posible continuidad de esa amistad con frases como 'no os vais a ver más' porque, si se quiere, es posible mantener el contacto”, sentencia esta especialista.

Lo que sí debemos hablar con él es si estáis dispuestos a condicionar todos vuestros veraneros en familia a su pandilla. “Es un pequeño sacrificio que no tiene nada de negativo, pero hay que enseñarles a ser flexibles y explicarles que durante un tiempo pueden ir al lugar donde están sus amigos, pero también habrá momentos de vacaciones en los que deberán estar sin ellos”, concluye Paloma. 

Asesoramiento: Paloma Méndez, psicóloga infantil del centro Activa Psicología, de Madrid. 

 

Laura Jiménez