Enseña a tu hijo a tratar a los animales

En casa o en la calle

Que conviva con él o no, el niño pequeño debería aprender a relacionarse con un animal doméstico en cuanto antes. Su trato con la mascota ganará en seguridad tanto dentro como fuera de casa.

 
Educa a tu hijo a tratar a los animales

Los animales domésticos no son peluches, aunque a bastantes niños les cueste creérselo. Hasta los más pacíficos pueden tener un mal día. Sin hablar de las precauciones de higiene que se deben seguir para evitar posibles contagios. Resumimos las normas que el niño debería seguir en su relación con la mascota.

1. No molestar al animal cuando come o duerme. Lo puede percibir como una agresión y asustarse. Tampoco se debe tocar su comida por higiene primero pero también porque puede reaccionar de forma agresiva creyendo que el niño se la va a quitar.

2. Nunca pegar ni tirar de las orejas, patas, rabo o pelo de la mascota. No introducir los dedos en sus ojos o boca ni tocar su hocico.

3. No acariciar la cabeza de los perros. Lo entienden como una señal de dominación. Hacerlo con la mano abierta en la parte alta del cuello o el lomo.

4. Antes de acariciar, pedir permiso al dueño que nos informará sobre el carácter de su animal.

5. Nunca tocar un animal desconocido si el dueño no está presente. De la misma manera, no tocar animales no domesticados o heridos: palomas, patos, tortugas...

6. Relacionarse con el animal con gestos lentos y voz suave. Evitar los movimientos inesperados o bruscos y los gritos que le pueden asustar.

7. No acercarse al él montado en una bici, patinete o monopatín. Lo puede interpretar como una agresión. Además, es importante estar concentrado en la relación con el animal.

8. El niño no debe acercar su cabeza a la de un perro o de un gato desconocido. Así evitaremos posibles heridas o arañazos graves en cara o cuello.

 

Victoria Gómez