El posible peligro que Instagram entraña para los adolescentes

La comparación social negativa que provocan las redes sociales y sus consecuencias en los más jóvenes.

El posible peligro que Instagram entraña para los adolescentes

Según un informe interno de Facebook (al que tuvo acceso Wall Street Journal) acerca de una de sus aplicaciones estrella, “alrededor del 32 % de las mujeres que usan Instagram se sienten peor con sus cuerpos". Esta investigación, filtrada a la prensa recientemente, realiza un profundo análisis en el impacto negativo de esta red social entre sus usuarios, especialmente entre los adolescentes. 

Una de las redes sociales más utilizadas por los adolescentes

Hay que tener en cuenta que, pese a ocupar el segundo puesto del ranking de apps más utilizadas (el primer puesto se lo arrebató TikTok en 2020) en España el número de usuarios de Instagram aumentó en el último año en un 41%, según indica un estudio de Qustodio, que arroja también una serie de datos en cuanto al número de horas de uso que nuestros adolescentes hacen de esta app. “A nivel global, el tiempo de uso de la aplicación por parte de los menores ha aumentado un 16%, pasando de una media de 50 minutos al día a 58 minutos diarios”. Según este estudio, el mayor incremento lo vemos en España, “donde los menores pasan un total de 36.500 minutos al año en Instagram”. Más de 608 horas al año. “Los datos muestran una media de 100 minutos al día en la aplicación en septiembre de 2021 frente a los 69 minutos que pasaban en 2020, lo que supone un aumento del 45%”.

La comparación social negativa

Según el informe interno anteriormente mencionado, Instagram produce en sus usuarios un efecto de "comparación social negativa". Sin duda, muchos podemos llegar a sentimos identificados con este término. ¿Cuántas veces hemos observado las fotos de amigos, conocidos o celebridades y hemos comparado su nivel de vida con el nuestro? El valor de una persona en redes sociales se mide en likes y tiene mucho que ver con el atractivo físico, la riqueza y el éxito que, al menos, se pretenden aparentar.

Ferran Lalueza, profesor e investigador de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) da la voz de alarma. "Cada vez hay más estudios que alertan de que Instagram puede afectar negativamente la salud mental de los usuarios, particularmente de las adolescentes”, asegura. “En el mundo irreal de Instagram, un físico atractivo se presenta a menudo como la única puerta de entrada hacia el éxito y la aceptación social. Este mensaje puede resultar doloroso, excluyente y distorsionador para aquellos que no se sienten a gusto con su cuerpo".

Un mensaje especialmente demoledor para nuestros jóvenes y adolescentes, que se encuentran en pleno proceso de formación de su personalidad y aún están aprendiendo a quererse y aceptarse a sí mismos. 

Los datos del estudios

El informe interno de la compañía de Zuckerberg llegó a la conclusión de que el 32% de las mujeres adolescentes que ya se sentían mal con su cuerpo (en el caso de los hombres, es el 14%) se sienten aún peor tras usar Instagram. El mensaje que transmiten está más que claro, incluso para los encargados de recopilar la información, que llegaron a afirmar en una de sus diapositivas que Instagram provoca “que los problemas de imagen corporal empeoren en una de cada tres adolescentes”.

Los resultados son aún más preocupantes en países como Reino Unido o Estados Unidos, donde esta red social “ha provocado que algunos de sus usuarios más jóvenes tengan pensamientos suicidas. En concreto, el 13% de los británicos y el 6% de los estadounidenses.”

La investigación interna de Facebook presentada en 2019 incluso llega a afirmar que “los adolescentes culpan a Instagram por el aumento en las tasas de ansiedad y depresión”. Una “reacción espontánea y consistente en todos los grupos”.

Las familias reaccionan

Según el estudio de Qustodio mencionado con anterioridad, “el bloqueo de Instagram ha aumentado un 25% respecto a los datos de 2020, convirtiéndose en la tercera app más bloqueada por parte de las familias a nivel global, por detrás de TikTok (54%) y Facebook (27,5%)”. 

¿Quizá la solución pase por no permitir que nuestros hijos se expongan a estos contenidos? ¿Bastaría con limitar su tiempo de uso? ¿O crees que no es necesario tomar medidas? ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Miriam Hernández