Cómo tratar la enuresis en niños

Encuentra la solución al problema de tu hijo

La enuresis es un trastorno basado en la eliminación nocturna, involuntaria y funcionalmente normal de orina que ocurre a una edad en la que cabe esperarse en el niño una control voluntaria del pies. Los expertos insisten en la necesidad de que sea el pediatra quien diagnostique el problema y establezca las pautas para tratarlo. 

 
niña orinal

El 16% de los niños españoles de 5 años padece enuresis. Este es uno de los datos aportadas durante el Simposio "Novedades en Enuresis Nocturna" celebrado durante el 32 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria (SEPEAP). Y se habla de esta edad porque es precisamente a partir del quinto cumpleaños cuando se considera que el niño debería controlar sus esfínteres de día y de noche.

Qué es la enuresis

"La enuresis es un problema de causa multifactorial cuya principal consecuencia es la vergüenza, el problema de autoestima que sufre el niño que la padece", afirma el Dr. Víctor Manuel García Nieto, nefrólogo pediátrico del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria. Esta eliminación involuntaria y funcionalmente normal de la orina durante la noche puede deberse a muchos factores, como los genéticos (si los padres la padecieron en su infancia), ambientales (ante episodios de estrés o cambios importantes en el entorno) o por causas funcionales del aparato excretor. 

Sea cual sea la causa en el caso de tu hijo es importante que te pongas manos a la obra cuanto antes para lograr frenarla ya que, como comentaron los expertos reunidos en este Congreso, se trata de un problema infradiagnostica e infratratado porque hay padres que considera el problema como algo normal al haberlo padecido en su niñez. 

Cómo tratar la enuresis

1. Las medidas conductuales. Consultar con el pediatra es el primer paso cuando hablamos de cualquier problema de salud en el niño. Él es la persona que va a diagnosticar la enuresis y quien te dirá cómo actuar. Lo primero que hará será darte una serie de normas conductuales, para lo que es importante contar con la colaboración del niño. Algunas de estas medidas pueden ser:

  • Entrenarle en el inodoro a interrumpir e iniciar nuevamente la micción varias veces seguidas, lo que fortalecerá su control sobre los esfínteres.
  • Incrementar la ingesta de agua durante el día para aumentar la capacidad vesical que suele ser escasa en los niños con enuresis.
  • Evitar las sopas, los grandes vasos de leche o batidos y los alimentos muy diuréticos para la cena.
  • Estimular su motivación. Utiliza un calendario miccional en el que irás anotando los días en que se producen pérdidas de orina. Felicítale cuando logre levantarse con el pijama seco y no le regañes cuando lo moje. Ten en cuenta que el niño no se da cuenta de que se hace pis y tus quejas, enfados y castigos solo conseguirán disminuir la autoestima del niño y agravar el problema. Estos calendarios miccionales serán de gran utilidad a tu pediatra, que te derivará a un especialista si lo considera necesario. 

2. El tratamiento farmacológico. Si las medidas conductuales no funcionan, se optará por el tratamiento farmacológico. Según el Dr. García Nieto "uno de los grandes avances en el tratamiento de la enuresis es la desmopresina, el único fármaco que no solo actúa reduciendo el volumen de orina, sino que actúa en el trastorno del despertar y por eso es tan eficaz". Ten en cuenta que el pediatra es el único que puede indicarte que ofrezcas el medicamento a tu hijo, que debes seguir rigurosamente sus indicaciones para administrarlo y que siempre ha de combinarse con las medidas anteriormente descritas. 

3. La alarma. Es un aparato que se coloca en la ropa interior del niño y en el que se activa un estímulo sonoro cuando se produce el escape. Cuando el niño oye el sonido, interrumpe la micción y se levanta para continuarla en el baño. Al ser un tratamiento que tiene como objetivo cambiar la conducta del pequeño, no resulta eficaz de forma inmediata, sino a largo plazo. El tratamiento con alarma, que también debe ser indicado por el pediatra cuando otras medidas han fracasado, puede durar de tres a cinco meses, lo que requiere una gran motivación hacia el niño. Anímale aunque no vea resultados inmediatos, y felicítale ante cualquier progreso. Explícale cómo tiene que reaccionar ante la alarma. Cuando suene debe parar la micción, desconectarla, ir al baño y conectarla nuevamente antes de volver a la cama. Si se ha mojado, dile que se cambie de ropa y ayúdale a recordar estos pasos, especialmente en los primeros días de uso.

Asesoramiento: Simposio "Novedades en Enuresis Nocturna".

 

Laura Jiménez