10 rutinas que ayudan al niño al sentirse seguro

Organiza su vida con pequeños rituales

Las rutinas suelen tener mala fama entre los adultos. Sin embargo, nos simplifican la vida en muchos aspectos. Los niños las necesitan para sentirse seguros. Estas 10 rutinas les harán más felices.

 
10 rutinas que aportan seguridad al niño

Las tachamos de aburridas por repetitivas y previsibles. Pero nos ayudan a organizar nuestro tiempo con menos estrés y más eficacia. A los niños, les aporta seguridad. Saber lo que va a ocurrir les ayuda a proyectarse en el tiempo y disfrutar con la espera si el acontecimiento es de su agrado.

Las rutinas acortan el tiempo de transición de una actividad a otra, algo que suele costar a muchos niños, incluso cuando lo que tienen que hacer a continuación les gusta. Nos ayudan a ajustar nuestra propia agenda a la del niño y reservarle el tiempo que necesita. También favorecen la convivencia, en especial cuando el niño tiene bajo autocontrol o ser hiperactivo. Gestionadas con flexibilidad –someter la actividad familiar al estricto cumplimiento de las rutinas puede ser una fuente más de estrés-, los padres sacarán muchas ventajas de ordenar el tiempo de sus hijos gracias a ellas.

10 rutinas a no olvidar

  1. Dar la bienvenida al día que empieza con unas palabras cariñosas es una bonita forma de iniciar la jornada. No dejes que tu hijo pise el suelo de su habitación sin haberle dado un abrazo tranquilo.
  2. Las rutinas de despedida son igualmente importantes. Tu hijo aceptará mejor que te alejes de él si tomas el tiempo de decirle adiós, mandarle un beso desde la puerta de la calle y asegurarle que pronto volverás.
  3. Rituales de despedidas fuera de casa. Irse de casa de la abuela, del vecino o de los amigos del parque también se merece su pequeño ritual.
  4. Bienvenidas. Cuando vuelvas a casa después de una ausencia, dedica un ratito a tu hijo antes de colocar la compra o preparar la cena. Esta pequeña transición anunciará lo que viene después: baño, cena, etc.
  5. En la mesa. Aprovechar el fin de semana para planificar el menú de la semana siguiente puede ayudar la vida familiar en muchos aspecto: te ayudará a hacer la lista de la compra y podrás preparar platos y congelarlos. Si cuelgas el menú semanal, se lo podrás comentar a tus hijos que tendrán una alimentación más variada y se alegrarán con antelación de los platos que más les gusta. Inspírate en los menús para niños que te proporcionamos cada mes.
  6. El aseo. Bañarse, cepillarse los dientes, peinarse, cortarse las uñas… la mayoría de los niños contemplan estas tareas con poco entusiasmo. Procura asociarlas a las rutinas. Por ejemplo: lavarse las manos antes de comer y cepillarse los dientes después, bañarse a diario, lavarse el pelo los viernes, cortarse las uñas los sábados y peinarse después de vestirse…
  7. El orden. Recoger los juguetes es una tarea a la que los niños tienen especial aversión. Aunque tenga poco años, procura que te ayude para que se vaya acostumbrando a hacerlo solo más adelante. Habrá menos resistencia si haces de ello un juego. Por ejemplo: usa tu minutero y proponle hacerlo en un tiempo determinado. Se trata de terminar antes de que suene la señal. También puedes acompañar la tarea con una canción, un cuento o cualquier actividad lúdica.
  8. A la cama. Las rutinas del sueño ayudan a conciliarlo. Son importantes para todos los niños. Aquí encontrarás las que puedes poner en marcha.
  9. Días especiales.Todos los días señalados -el cumpleaños, la Navidad, el primer día del cole y el último, etc...- deberían tener sus propios rituales. Hacen la celebración más divertida y son esos recuerdos los que los niños graban en su memoria para siempre.
  10. Sólo los fines de semana. ¿Echas de menos tus mañanas perezosas en la cama? Pasa un trato con tu hijo. No podrá acudir a vuestra habitación antes de que el reloj suene pero a partir de ese momento, ¡pista libre para los juegos en la cama! Y después, un desayuno muy especial… Esos buenos y planificados momentos también formarán parte de sus mejores recuerdos de infancia.
 

Victoria Gómez