Tres en la cama

por la Dra. Isabel Orjales | 05/02/2009 12:35

 

Aunque algunos padres optan por el colecho a la hora de llevar a sus hijos a dormir, yo soy partidaria de que los niños se habitúen a dormir en su cuarto desde los 4-5 meses. Si, siendo pequeño, quiere pasarse a vuestra cama, es normal. Lo hacen no tanto por miedo sino por el placer de sentirse acurrucado entre vosotros. Tiene que tener claro que papá y mamá no van a ceder, aunque llore y se lamente. Eso no excluye las concesiones, por ejemplo, el domingo puede pasar a vuestra habitación cuando se despierte por la mañana o a una hora acordada. Si durante la semana os visita, devolvedle con rapidez (de forma incómoda) a la suya. No vale razonar con él; si os quejáis, pero al final acaba en vuestra cama, el problema seguirá siendo el mismo.

En la cama con papá y mamá

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 23/03/2009 15:48

 

Algunas madres que tienen que amamantar a sus hijos con frecuencia por las noches se decantan por el colecho como método diario para dormir. La práctica de compartir cama con los padres es muy habitual en muchas partes del mundo. Los grupos de apoyo a la lactancia materna defiende la importancia de las tomas nocturnas para el éxito de la lactancia. Además, los estudios del sueño de los lactantes que dormían con sus madres demostraban mejores patrones respiratorios y del ritmo vigilia/sueño. Incluso se llegó a decir que dormir con la madre protegía de la muerte súbita.

En la actualidad, el debate sobre la conveniencia de dormir con los padres continúa vivo. En el caso de que se opte por compartir la cama, hay que ser consciente del riesgo de asfixia y eliminar de las proximidades del niño todos los objetos sueltos que puedan aumentar este peligro. Las madres con sueño muy profundo o las que están muy cansadas no deberían dormir con sus hijos, porque en estos casos los beneficios no compensan el riesgo.

Niños que se despiertan por la noche

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 09/09/2009 09:17

 

Los límites de la normalidad en los patrones de sueño de los niños son muy variables. A ellos no les causa inconveniente “dormir a tirones”, porque suelen compensarlo con otros periodos de sueño durante el día. Sólo cuando las horas totales de sueño diarias son escasas, los niños suelen estar irritables, comen peor… No hay un método infalible para acostumbrar al niño a dormir todo seguido. Algunos padres pasan al niño a su cama, porque le tranquiliza y le relaja. Otros, después de comprobar que el niño no tiene hambre o sed ni el pañal sucio, optan por no hacerle mucho caso, para que vaya perdiendo el hábito de reclamar atención. Otros optan por infusiones tranquilizantes o por medicamentos antihistamínicos que provocan sueño. Y otros confían en productos homeopáticos.

¿Su cuna en su habitación o en la nuestra?

por la Dra. Isabel Orjales | 21/01/2010 09:51

 

El bebé recién nacido necesita la proximidad de sus padres para sentirse seguro. Cuando llora, necesita consuelo inmediato, sin prisa (para no trasmitirle ansiedad), pero sin una pauta excesiva que le haga perder la asociación entre el llanto y la respuesta de sus padres. Además, piensa que durante los primeros meses necesitará comer muy a menudo y si le tienes cerca te resultará más práctico. Otro argumento para tener la cuna del bebé cerca de nuestra cama es que el riesgo de muerte súbita alcanza su pico más alto entre los 2 y los 4 meses. No hay ninguna prisa para que el niño tenga su propia habitación pero tampoco hay inconveniente para trasladar su cuna hacia los 6 meses. Puede ser un buen momento para que empiece a dormir solo.

Lunes mundial del sueño

Laura Jiménez | 14/03/2011 09:55

 

Lunes. 7,30 de la mañana. Suena el despertador y, como cuando eras pequeño y tenías que ir al cole, suplicas que te dejen "cinco minutitos más". Hoy esa pereza mañanera cobra más sentido que nunca porque celebramos el Día Mundial del Sueño, lo que nos lleva a preguntaros, ¿qué tal dormís vosotr@s? ¿Descansais las ocho horas reglamentarias? Seguramente perteneceis a esa inmensa mayoría de españoles que duerme menos de lo recomendado. Según los expertos, cada día perdemos al menos 20 minutos de sueño. Si echas cuentas, eso supone que en apenas 15 días has dormido una noche menos de lo que deberías.

Y no siempre los niños son los culpables de nuestros desvelos. La mala situación económica, las preocupaciones, ese montón de plancha que se te resiste, un programa de la tele o una cena inadecuada son también culpables de que no logremos conciliar el sueño.

Sin embargo, en este Día Mundial, queremos haceros un regalo adornado de suaves sábanas y acolchadas almohadas: ¡el sueño puede recuperarse! Como lo lees. Un estudio publicado en la revista Pediatrics afirma que los niños a los que se deja dormir más los fines de semana y en vacaciones reducen los efectos negativos del sueño irregular en los días previos, especialmente los efectos relativos a un aumento de peso.

"Claro, pero luego el fin de semana te hinchas a dormir y el domingo por la noche te acuestas a las tantas, así que ya empiezas la semana adormilado", comentamos en la redacción cuando leímos esta noticia. Razón no nos falta, pero pensar en esas mañanas de sábado sin despertador y las siestas bajo una mantita ayudan, y mucho, a afrontar la semana con buen humor.

Y por si este regalo os parecía poco, os recordarmos que en nuestra sección de Bebé encontrarás todos los consejos que necesitas para lograr que tu hijo duerma a pierna suelta.

¡Feliz y somnoliento día!

Dormir 'del tirón'

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 19/06/2012 09:29

 

Los límites de la normalidad en los patrones de sueño de los niños son muy variables. A ellos no les causa inconveniente dormir "a tirones", porque suelen compensarlo con otros periodos de sueño durante el día. Sólo cuando las  horas totales del sueño diarias son escasas, los niños suelen estar irritables, comen peor... No hay un método infalible para acostumbrar al niño a dormir todo seguido. Algunos padres pasan al niño a su cama, porque le tranquiliza y le relaja. Otros, después de comprobar que el niño no tiene hambre o sed ni el pañal sucio, optan por no hacerle mucho caso, para que vaya perdiendo el hábito de reclamar atención. Otros optan por infusiones tranquilizantes o por medicamentos antihistamínicos que provocan sueño. Y otros confían en productos homeopáticos. No es fácil recomendar un método, lo que sí puedo asegurar es que este patrón de sueño en el que no duermen "del tirón" está dentro de la normalidad.

Consulta el reportaje Las horas que deben dormir los niños de 0 a 6 años

Se despierta a todas horas

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 04/12/2012 12:30

 

El sueño de los lactantes es muy irregular y cambiante. Tan normal es que duerman 6 o 7 horas seguidas por la noche, incluso cuando sólo tienen semanas de vida, como que se despierten cada 2 o 3 horas hasta que cumplen varios meses de edad. También puede ocurrir que un bebé que ya es capaz de dormir 7 horas seguidas sin despertares nocturnos, de repente cambia sus hábitos de sueño y vuelve a pedir comida cada 2 horas. En estos casos, como son niños muy pequeños y ya hemos dicho que su sueño es muy irregular, no creo que haya un motivo importante detrás de ese cambio de conducta. Y de hecho, lo más probable es que el hábito de despertarse por las noches desaparezca pronto.

¿Hiperactivo a los dos años?

por la Dra. Isabel Orjales | 17/07/2013 13:20

 

Una madre me comenta que su hijo de dos años nunca duerme más de 4 o 5 horas seguidas. Su pediatra le dijo que podría ser síntoma de  hiperactividad y no sabe qué hacer. Por otra parte, no observa en el niño ningún problema de concentración. Conviene aclarar que a los dos años no se puede saber si un niño es hiperactivo, aunque no duerma nada. Aunque es una buena señal, el hecho de que parezca tranquilo, vea la TV y le gusten los puzles, tampoco descarta que pueda ser diagnosticado de ese trastorno en el futuro. El TDAH afecta al desarrollo del lóbulo prefrontal, que es la última parte del cerebro que madura en los niños y sólo el paso del tiempo nos arrojará luz en este sentido. Muchos pequeños que posteriormente fueron diagnosticados de TDAH no presentaban síntomas que alertaran a los padres o a los profesores a estas edades. Puede ser que el pediatra se plantee que tener dificultades para regular su sueño pueda estar relacionado en el futuro con dificultades para regular la atención a demanda del entorno (los niños con TDAH no tienen problemas para centrarse si están extraordinariamente motivados) o para inhibir impulsos o relajarse después de vivir una situación emocionante.