¿Cuándo se considera fiebre?

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 22/12/2008 11:48

 

Es una de las dudas más frecuentes de los padres.

El termómetro tradicional de mercurio es muy útil para tomar la temperatura rectal en lactantes, porque es rápido (solo tarda 1 minuto) y fiable. La temperatura axilar requiere más tiempo y asegurar que está bien sujeto hasta que termina la medición. Los modernos termómetros electrónicos son un poco más lentos, pero igual de útiles que el tradicional. Los de oído dan resultados alterados si no se aplican correctamente (hay que estirar un poco la oreja para introducirlos adecuadamente) o si hay una inflamación de oído. Miden la temperatura en pocos segundo, pero son más caros.

Hay madres expertas capaces de reconocer la fiebre con solo tocar la frente de su hijo.

Se comienza a considerar fiebre a partir de 37’5º C en la frente o axila y 38º C en recto u oído. Por lo general, basta con saber si hay fiebre o no, pero no tiene mucha importancia el que sea más o menos elevada.

Niños con barriguita

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 12/01/2009 11:51

 

¿Se han fijado alguna vez en la tripita de los niños? Aunque no coman mucho ni estén gorditos, tienen barriga. Los lactantes tienen el abdomen abultado debido a que los músculos de su pared abdominal están poco tensos y el crecimiento de las vísceras internas empuja la pared del abdomen hacia fuera. Además, tienen más grasa, como en otras zonas del cuerpo (cara, pies, cuello) que les da esa forma redonda típica de los lactantes. En ocasiones, puede ser síntoma de una enfermedad, como intolerancia al gluten o a la lactosa. Estas enfermedades provocan otros síntomas además de la distensión del abdomen y se diagnostican mediante análisis o ecografías. Pero si tu hijo solo tiene el abdomen abultado y todo lo demás está bien, seguramente no tendrá ningún problema serio y en los próximos años disminuirá.

La dermatitis atópica

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 02/02/2009 14:02

 

Si tu bebé padece dermatitis atópica, una parte fundamental del tratamiento es conseguir que la piel esté bien hidratada. Sin embargo, el remojo seguido de evaporación provoca una contracción de la capa más superficial de la piel (la capa córnea) que origina fisura y rompe la barrera cutánea. La consecuencia es mayor sequedad de la piel y picor. Para que el agua permanezca en la piel tras el baño es necesario aplicar una crema hidratante en los 3 minutos siguientes al mismo, antes de que se evapore. Se le puede bañar a menudo, siempre que los baños sean cortos y que se aplique crema hidratante al terminar.

¿Se trasmite la alergia?

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 20/04/2009 09:58

 

Los padres alérgicos pueden trasmitir a sus hijos la predisposición a padecer alergia. Pero la alergia que desarrollen los hijos no tienen porqué ser la misma que la de los padres; por ejemplo, una madre puede ser alérgica al polen y su hijo, al polvo de la casa. De este legado son responsables los genes, y no la leche. A través de ésta pueden pasar fragmentos de alimentos consumidos por la madre (como huevo, pescado, leche de vaca…) que pueden sensibilizar a los lactantes con predisposición alérgica y hacer que se vuelvan alérgicos a un alimento antes de haberlo comido. Por este motivo, se recomienda evitar ciertos alimentos a las madres lactantes si en la familia hay casos de alergia severa. Las alergias son muy complejas. Todavía se desconocen muchos aspectos de estas, pero la mayoría de los alergólogos aseguran que la lactancia tiene más beneficios que inconvenientes y la aconsejan, en exclusiva, durante 6 meses, en los casos de padres con antecedentes de alergia.

¿Cuándo salen los dientes?

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 30/06/2009 13:06

 

Lo más frecuente es que los primeros dientes aparezcan alrededor de los 6 meses. El babeo es habitual a partir del segundo mes, y se debe al aumento de actividad de las glándulas salivares. Los bebés fabrican más saliva de la que degluten, y parte se escapa, pero no tiene relación con la salida de los dientes.

La televisión, los bebés, los niños

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 18/12/2009 13:46

 

Si colocas a un bebé delante de una pantalla de televisión, lo más seguro es que se "enganche" y se quede mirando un buen rato. Conviene saber que hay trabajos que confirman el efecto negativo de la televisión desde edades tempranas, incluso lactantes. A parte del posible daño de la vista, que depende de la proximidad a la televisión, se ha relacionado las horas que se pasan frente a ella con la obesidad, comportamientos más individualistas o peores relaciones intrafamiliares. Estos efectos son aún peores cuando la televisión está encendida durante las comidas. Y por último, hay programas inadecuados para niños entre los de más audiencia. Como véis, soy poco amigo de la televisión para niños

¿Por qué le salen los dientes tan tarde?

por la Dra. Rosa María Ortega | 12/01/2010 10:16

 

Algunas madres se preocupan porque a sus hijos les salgan los dientes muy tarde y pueden llegar a pensar que tienen falta de calcio. En la mayoría de los casos, esto se debe a las características genéticas del niño. Hay pequeños con deficiencia de calcio a los que le salen los dientes muy pronto (aunque, en algunos casos, sea de mala calidad o con caries). Y por el contrario, un exceso de calcio no consigue acelerar su erupción en otros pequeños.

Heridas labiales

por la Dra. Rosa María Ortega | 09/03/2010 09:47

 

Algunos bebés presentan heridas en los labios con frecuencia. Las alergias a los alimentos y las deficiencias en vitaminas y minerales pueden originar alteraciones en la piel o en los labios, por lo que se debe consultar con el pediatra sobre esta posibilidad. Pero dejando aparte estas influencias, hay niños con mayor predisposición que otros a sufrir alteraciones en la piel ante cualquier infección, cambio en su vida, etc. Vigilar la dieta sólo resolverá el problema en casos concretos, pero la mejora de la alimentación y evitar las carencias es deseable en cualquier circunstancia.

Granitos en la piel

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 26/04/2010 14:26

 

Una mamá del foro me hace la siguiente pregunta: "Mi hijo Jose Manuel de tres años tiene unos granitos blanquitos por los brazos, los muslos y por los gluteos que no le pican. Su pediatra me dice que no tiene importancia pero no se le quitan y lleva ya bastante tiempo". Como se puede suponer, no es fácil diagnosticar los problemas de la piel sin verla. Un problema frecuente, que llamamos hiperqueratosis, puede dar granitos que no plantean ninguna molestia, ni dolor ni picor, y que duran mucho tiempo. El tratamiento suelen ser soluciones hidratantes y queratolíticas. Pero, no me atrevo a darte un consejo sin poder diagnosticar antes.

Respuesta a patri1

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 27/04/2010 11:59

 

Estas son las preguntas que me hizo Patri: "estoy bastante preocupada por el cambio en los hábitos de alimentación de mi hijo de 16 meses.
Hace más de una semana que está resfriado como es de costumbre sólo que esta vez, le han puesto tratamiento con otra medicación Josamina y Acthytiol, le quedan 3 días para acabar este tratamiento, pero no consigo que coma apenas. Siempre ha sido un niño de buen comer incluso en los demás resfriados que ha cogido. Pero ahora no quiere ni el puré, ni tampoco me abre la boca ni quiere mi ayuda. ¿Es posible que todavía no se encuentre bien y sea por ese motivo el que coma tan poco?
Tiene problema con los adenoides y según mi pediatra los tiene muy grandes, me ha mandado al otorrino para que lo valore y a sesiones de fisioterapia. ¿ Va a estar casi siempre resfriado por este motivo? ¿ A que edad se suelen operar los adenoides?"

Muchas preguntas, Patri.
La primera es la mas sencilla. Deja que el chico se recupere. Cuando un niño buen comedor deja de comer, es que está malito. En este caso ya lo sabes, porque incluso le estás dando un antibiótico, que también interfiere con el apetito. Ten paciencia. Deja que se recupere, y en unos días, volverá a ser el de siempre. No cometas el error de presionarlo para que coma. Cuando a un niño se le fuerza a comer en estas circunstancias, puede desarrollar un mecanismo de rechazo hacia la comida, que se mantiene luego a pesar de la recuperación de la enfermedad, conviertiendolo en mal comedor. Respeta los tiempos de recuperación y pronto todo volverá a la normalidad.
El tamaño de las adenoides (comúnmente llamadas vegetaciones) se valora con una radiografía. Es un problema frecuente, y puede motivar que los catarros sean mas frecuentes. La mayoría no necesitan intervención. Disminuyen de tamaño en cuanto los niños superan la fase de infecciones repetidas. Cuando es necesaria la intervención, debe hacerse independientemente de la edad. Pero sólo está indicada cuando causa problemas importantes: dificultad para la respiración nocturna, otitis de repetición, ….