Rabietas de siesta

por la Dra. Isabel Orjales | 16/04/2009 12:49

 

Muchos niños se despiertan de la siesta con una terrible rabieta.
Si ese es tu caso, puedes probar durante unos días a despertarle tú suavemente para evitar que se encadene el berrinche. Si, aún así, comienza a patalear, dile con tranquilidad que te vas al salón y que volverás cuando deje de llorar. Si se enrabieta más al ver que te vas, es que ha aprendido a acaparar tu atención de ese modo. Déjale patalear y chillar hasta que veas que se tranquiliza un poco, cógela con firmeza, dale un beso y llévatela. Si al entrar vuelve a la rabieta, repite el proceso sin muchas explicaciones. No te preocupes, tras unos días terribles, dejará de comportarse así.

Mal perdedor

por la Dra. Isabel Orjales | 12/01/2010 17:39

 

Los niños deben aprender a autocontrolar su ira cuando se sienten frustrados. Este aprendizaje requiere un entrenamiento, al que los padres deben aportar paciencia pero también firmeza a la hora de establecer las normas. Comparte con él a menudo juegos en los que el resultado final dependa solo del azar y no de la habilidad. Utiliza gominotas en lugar de fichas, de modo que cuando termine la partida, sean el premio de consolación para el perdedor. Si su enfado es desmedido, da por finalizado el juego y déjale solo o, en caso de que estéis jugando con alguien más, envíale fuera de la habitación hasta que se le pase. No le dejes ganar siempre, pues le daría una idea equivocada de cómo son las cosas.

Rabieta el Metro de Madrid

Laura Jiménez | 07/05/2010 09:55

 

Viajaba esta mañana en el Metro camino de la oficina cuando entró una niña morenita, con coletas y un chandal de un colegio que no logré identificar. "Mira, qué mona", pensé yo. En cuanto se cerraron las puertas del vagón, la pequeña empezó a berrear y repetir de manera constante "me quiero ir a casa, mamá, quiero ir a casa", todo ello adornado con una suerte de pucheros dignos de Oscar y una voz lastimera que no os podéis imaginar.

Al octavo "me quiero ir a casa" asumí que la niña tenía una rabieta en toda regla. ¿Qué hay que hacer en estos casos?

1. Intentar que se calle explicándole que el cole es divertido, se lo va a pasar muy bien y va a jugar con sus amiguitos.

2. Decirle que se calle porque llorando no va a conseguir nada.

3. Sobre todo, no perder los nervios.

La madre había optado por la estrategia 4, ¡ignorarla! Cosa que lograba con una maestría sin igual, porque el resto del vagón ya miraba a la pequeña con una sonrisilla en los labios y una mirada mezclada con el enfado.

Lamenté no tener cerca esta web y el reportaje sobre Cómo manejar las rabietas y me di cuenta de que ser padre es mucho más difícil de lo que yo pensaba.

Miedo a los médicos

por la Dra. Isabel Orjales | 01/02/2012 09:27

 

Algunos niños que han tenido que ser ingresados en el hospital por algún problema de salud acaban teniendo auténtico miedo a los médicos. Esto ocurre porque han asociado a ellos el dolor, la separación de papá y mamá y la angustia. Si solo acude al pediatra cuando está enfermo o hay que vacunarle y es necesario sujetarle, cada vez tendrá más miedo. Sólo se le pasará cuando vaya varias veces en visitas cortas y sin dolor: llegar, saludar y recibir un caramelo. Verás como poco a poco se relaja y se deja hacer una exploración fácilmente.

Malos modales

por la Dra. Isabel Orjales | 24/07/2013 14:00

 

Cuando un niño se enfada por cosas sin importancia y responde de malos modos, tres factores pueden influir en sus reacciones: una, que tenga un perfil de niño más inmaduro en el control de sus emociones; dos, que esté pasando una mala racha y se sienta triste y confuso, y tres, que no estéis sabiendo encaminar su mal comportamiento y esta conducta “le funcione” a pesar de que le intentes ignorar, le regañes o le castigues. Ahora piensa en las últimas situaciones y pregúntate qué sacó en limpio, por ejemplo, cuando te pide las cosas con malas maneras. Ten en cuenta que ese es un comportamiento que podría controlar, así que no parece una llamada de atención que debas ignorar (lo que quiere es lo que te pide o exige) y por lo tanto, puedes castigar esa actitud. Y si pide las cosas lloriqueando, haz como si no le escucharas hasta que lo haga correctamente. Si cuando le regañas por algo leve, se pone a llorar desproporcionadamente, dile que no es para tanto, mándale a lavarse la cara para que se calme y luego hablad.