Rabietas y regañinas

por la Dra. Isabel Orjales | 07/11/2008 14:46

 

"¿Qué debo hacer cuando mi niño se porta mal?" ¿Cuántas veces nos habremos hecho esa pregunta? Uno de los "castigos" más habituales es mandarle a su habitación.

Cuando un niño se porta mal, tiene sentido retirarle unos minutos del lugar donde nos encontramos a otro más aburrido, si sospechamos que el mal comportamiento se debe a que desea llamar nuestra atención. La retirada al cuarto tiene que ser rápida e inmediata, porque de otro modo puede ser que tu hijo lo viva como un premio, si llega a compensarle la atención que le prestas mientras le llevas. No se trata de un castigo sino de una retirada de nuestra atención, por lo tanto la duración será breve, aproximadamente un minuto por año del niño, y evitaremos que sea una situación de miedo dejando la luz encendida. Si su cuarto está muy lejos, busca un cuarto de baño cercano u otra habitación cercana. La eficacia de esta medida depende también de que no olvides prestarle atención positiva a la primera conducta adecuada que manifieste el niño inmediatamente después de dejar su pataleta. Se trata de invertir el proceso: hacerle mucho caso cuando se porte bien y retirarle solo a otro lugar, cuando se porte mal o tiene una rabieta.

Acabemos con la violencia

Marisol Nuevo | 05/12/2008 11:07

 

Marisol Nuevo, subdirectora

El informativo de televisión de la noche de ayer me sorprendió con esta noticia: “una madre ha sido condenada a 45 días de prisión por el Juzgado de lo Penal número 3 de Jaén y, además, le ha prohibido acercarse a su hijo durante un año por un delito de malos tratos. La familia dice que recurrirá la sentencia porque considera el alejamiento perjudicial tanto para la madre como para el niño”. A continuación, pude ver las imágnes de la madre, arrepentida y convertida en un mar de lágrimas, que no se podía creer que, tras la denuncia interpuesta por el colegio de su hijo, la resolución de la jueza le privara del privilegio de convivir con él durante el próximo año, debido a su agresión desmedida por no haber hecho los deberes.
Y es que si queremos que desaparezcan lacras sociales como la violencia, y no sólo de género, debemos enseñar a nuestros hijos con el ejemplo que el castigo físico no es una opción. No debemos olvidar que la principal fuente de aprendizaje de un niño es la imitación y, para ellos, su primer referente son los padres. Si, en ocasiones, hay algunos que pierden el control y no miden el daño que pueden hacer a sus hijos, es lícito ponerle frenos legales a esa conducta. Pero también lo es ofrecer otras alternativas educativas encaminadas hacia un cambio de mentalidad, ya que todavía muchos no se creen que es más eficaz el diálogo y la confianza que los azotes o las bofetadas y, por eso, es esencial educar y concienciar a los progenitores a través de charlas en los colegios, conferencias y temas de debate en las escuelas de padres...
Las nuevas corrientes pedagógicas y psicológicas y, sobre todo, la experiencia de los propios padres han demostrado que en la educación de los hijos son mucho más efectivas la motivación, el diálogo y la negociación que la represión. Lo importante es que el niño modifique su comportamiento, no porque sus padres se enfaden o le reprendan, sino porque está aprendiendo a saber qué es lo correcto.

Regalos a cambio de orden

por la Dra. Isabel Orjales | 22/01/2009 15:43

 

Es frecuente que los padres establezcan con sus hijos un sistema de puntos y premios cuando quieren que hagan algo. Por ejemplo, dan un punto al niño cada vez que recoge su cuarto, hace los deberes sin protestar o colabora en las tareas domésticas. Cuando obtiene 5 puntos, le dan un pequeño regalo. Esta medida, muy efectiva en algunos casos, puede volverse contra los padres cuando el niño exige que los premios sean cada vez más caros. Para evitarlo, ten en cuenta que:
- Los puntos no se deben dar por conseguir una actividad, sino por el esfuerzo realizado. Por tanto, el premio debe ser pequeño y siempre del mismo valor.
- Los premios deben ser sorpresas elegidas por los padres a gusto del niño, pero que ni supongan extras, es decir, los caramelos o los cromos que tenías previsto.
- Para que la conducta entrenada no se pierda, piensa una pequeña sanción.

No puedo hablar por teléfono

por la Dra. Isabel Orjales | 29/01/2009 10:37

 

¿Cuántas veces te han interrumpido tus pequeños mientras tú intentabas mantener una conversación telefónica? Hablar por teléfono absorbe mucho la atención de mamá y ellos se siente desatendidos y te interrumpen. Para evitarlo, ve entrenándoles así:
- Déjales claro de antemano que deben esperar y que no serán atendidos hasta el final.
- Cuando traten de interrumpirte, NUNCA dejes de hablar. No les mires ni les des explicaciones hasta que cuelgues.
- Dales la espalda. Si se ponen pesados, no les dejes estar en la habitación.
- Si cortas la comunicación, no deben notar que es por ellos.
- Durante el entrenamiento, no prolongues mucho las conversaciones y, después, siéntate a escucharles detenidamente.

Los nombres de pila

por la Dra. Isabel Orjales | 20/03/2009 10:43

 

Muchas madres me han preguntado si los niños pueden tener algún problema psicológico de tener el mismo nombre que sus padres o abuelos. No existe ningún inconveniente si no se le educa para que lo haya. Llamarse igual que su papá y tener el mismo apellido conlleva tener que especificar, en algunas ocasiones, quién es quién, pero eso no tiene importancia. Si un padre pone a su hijo su nombre es porque se siente orgulloso de llevarlo y se lo trasmite a su hijo. En caso de adopción, también puede ser un símbolo más que vincule a padres e hijos. Ahora bien, si de este hecho deriva que el niño deba tener las mismas aficiones y los mismo intereses profesionales que el padre, la presión puede convertirse en un grave conflicto.

Golpes en la cabeza

por la Dra. Isabel Orjales | 26/03/2009 10:24

 

En torno a los dos años, los bebés se vuelven muy cabezotas. Algunos llegan a golpearse la cabeza contra el suelo cuando están disgustados porque se les ha negado algo. ¿Qué hacer en estos casos? Lo primero es no ceder a su capricho y tampoco mostrar que su comportamiento te preocupa. Con tono tranquilo y claro, le dices que “a mamá no le gusta ver cómo te golpeas”. Aléjate e invítale a reunirse contigo cuando esté más tranquilo para jugar. No hagas caso a sus lloros y cuando se presente, recíbele con alegría y juega con él.

Estimulación temprana

por la Dra. Isabel Orjales | 23/04/2009 10:09

 

Muchos padres tratan de estimular a sus hijos desde muy pequeños. Para no caer en la hiperestimulación, debéis observar sus reacciones. Si junta las manos o se las frota, si separa los dedos de las manos y pies o gesticula mucho, suspended los juegos. Esperad a que se tranquilice meciéndole o dejándole solo un momento y no insistas
Recordad que la estimulación debe producirse en los momentos de vigilia el los que el niño está relajado y que no tiene que centrarse únicamente en el área visual y auditiva. Mecerle, acariciarle la piel o abrazarle son también sensaciones necesarias. Los materiales pueden servir de apoyo, pero vuestro rostro, cabello y voz son las mejores “herramientas”.

Golpes en la cabeza

por la Dra. Isabel Orjales | 25/06/2009 14:45

 

Laura Pineda nos envía esta consulta: Mi hija Eva tiene 20 meses. Cuando le niego algo me mira y se golpea la cabeza contra el suelo. No le doy nunca lo que quiere, pero sigue haciéndolo. ¿Es normal?

Los niños exploran, tantean y repiten aquellos comportamientos de los que obtienen algún beneficio. En este caso, quizá no consiga lo que desea, pero si le pides que pares, le pones las manos debajo para que no se haga daño, te angustias… le estás prestando tanta atención que puede contribuir a animarla a comportarse así de nuevo.

La próxima vez dile con tono tranquilo y claro: “A mamá no le gusta ver cómo te golpeas. Hazlo en tu cuarto”. Déjala allí y, al salir, dile que la esperas en el salón para jugar. Observarás que si no hay “público”, dejará de golpearse. No le hagas caso si se pone a llorar para que vayas y, cuando por fin aparezca en el salón, recíbela con alegría y juega con ella.

Recuerda que no se trata de castigarla, encerrándola en su cuarto, sino de evitar que la atención que recibía siga fomentando ese hábito.

Familias numerosas

Beatriz García | 15/01/2010 09:42

 

Hoy he leído que la famosa pareja formada por los actores Brad Pitt y Angelina Jolie están deseando adoptar de nuevo para incorporar un miembro más a su familia. Y ya serían siete. Mi mejor amiga desde la infancia es la penúltima de siete hermanos. Y os aseguro que en su casa el aburrimiento no existía: siempre había alguna discusión en marcha en la que enzarzarse o algún juego interesante al que sumarse. Encontrar un hueco alrededor de la mesa o para sentarse a ver la tele eran prácticamente misiones imposibles. Bajo el techo de la familia Hernández, aquello de que “el que se fue a Sevilla perdió su silla” más que un refrán era una verdad como un templo. Y aun así, sus puertas siempre estaban abiertas y todo el mundo era bien recibido. No han pasado tantos años, pero eran definitivamente otros tiempos. Hoy en día para encontrar una familia de tales dimensiones hay que buscar en las páginas satinadas de las revistas del corazón –los mencionados Pitt y Jolie, el futbolista del Real Madrid Raúl que recientemente ha dado la bienvenida a su quinto vástago o el actor Justin Chambers, el Dr. Alex Karev de Anatomía de Grey, que a sus 36 años es padre de cinco. Este mismo mes, la Federación Española de Familias Numerosas ha solicitado al Gobierno y a todos los grupos parlamentarios que en la nueva reforma de las pensiones se introduzca el criterio de los hijos a la hora de calcular la prestación por jubilación. Es decir, que la pensión sea mayor cuantos más hijos tengas. ¿Qué opináis? Seguro que estamos todos de acuerdo en que no están las cosas como para criar familias súper numerosas pero, si pudierais permitíroslo, ¿os gustaría?

Flamenco para niños

Beatriz García | 04/02/2010 11:33

 

No es la primera vez que hablamos de los beneficios de la música para los más pequeños de la casa. Y seguro que tampoco será la última, porque nos gusta la música: en la redacción de Guía del niño siempre suena de fondo, mientras trabajamos. La música viaja directamente desde los oídos hasta el alma, remueve nuestro espíritu y nuestro estado de ánimo y nos hace más sensibles. Y más felices. ¿La música forma parte de vuestras vidas? ¿Y de la de vuestros hijos? ¡Nunca es demasiado pronto para empezar a disfrutar de ella! Además, ayudaréis a vuestros hijos en su desarrollo intelectual y motor y estimularéis su memoria y su creatividad.

Hoy os proponemos Flamenco Kids. Es una apuesta innovadora, ya que por primera vez tanto sus letras, como su música e interpretación han sido concebidas pensando sólo en sus pequeños oídos. Los pequeños se iniciarán en ritmos de bulería, rumba, alegría, tangos y tanguillos, mientras lo pasan en grande con sus divertidas letras que cuentan la historia de un camaleón daltónico que nos enseñará la teoría de los colores; la valentía de un erizo bailarín; las peripecias de un cangrejo soñador o la amistad entre un pez y un león. ¿No os dan ganas de escucharlo? Abridle a vuestros hijos las puertas del flamenco.