Cómo elegir la cuna del bebé

Algo más que cunas de barrotes

La cuna es el lugar idóneo para proporcionar al bebé un ambiente cálido, confortable y protector. También es el mueble más importante de su habitación. Puedes elegir entre varias alternativas.

Habitación del bebé

El moisés

 

Para el bebé recién nacido y hasta los 4 meses aproximadamente, puedes optar por una minicuna o moisés. Son el elemento ideal para esta primera etapa porque, al ser de reducidas dimensiones, podrás colocarlo en vuestro dormitorio para tener cerquita al bebé durante la noche, hacer más cómodas las tomas y estar a su lado para calmarle.

La minicuna es una cuna pequeña, mientras que el moisés es un cuco colocado sobre una estructura elevadora, de menos tamaño que la minicuna. Las patas pueden ser rectas o de tijera, con opción a ruedas, y suelen tener una sola altura, la adecuada para estos primeros meses. Muchos modelos incorporan un dosel y carecen de barrotes porque, como el bebé apenas se mueve, no corre el peligro de caerse.

La cuna básica

 

Cuando el bebé ya no cabe en el moisés o en la minicuna, llega el momento de pasarlo a una cuna de barrotes. Puedes, incluso, eludir estar primeras cunas y utilizar esta desde el principio, ajustándola al cuerpecito del bebé con un colchón reductor. En general, vienen con un mecanismo para variar el somier de altura hasta colocarlo muy bajo para evitar que el niño llegue a saltar por encima de los barrotes cuando ya sepa ponerse de pie. Y para solventar problemas de espalda de la mamá, suelen incorporar al menos un lateral abatible para depositar y coger al bebé con mayor comodidad.

Asegúrate de que la cuna está homologada según la legislación europea. Para ello, los barrotes han de estar separados por una distancia de entre 4,5 y 6,5 cm, la necesaria para que el niño no meta la cabeza entre ellos. Además, debe tener 60 cm de ancho como mínimo y ser al menos 20 cm más larga que el bebé. La altura de la base tiene que ser modificable y tener 60 cm de altura con respecto al suelo en su posición más baja y 30 cm en la más alta.

Fíjate en el tamaño de la cuna. Este es un aspecto a tener en cuenta si deseas prolongar su uso. Luego, tu hijo dormirá en una cama infantil.

Cunas evolutivas y convertibles

 

Representan un nuevo concepto que va más allá de las necesidades que cubre una cuna estándar. Con un par de movimientos o cambios de piezas, las cunas evolutivas pueden transformarse en cama, sofá o parque infantil. Las convertibles, por su parte, se componen de muebles o módulos que incorporan una estructura funcional con cajones, cambiador, canapé, escritorio… que pueden separarse y distribuirse por separado en la habitación.

El somier y el colchón

 

Es muy importante que el somier de las minucunas, las cunas básicas o convertibles, sea sólido. La estructura ósea y muscular de los niños está en pleno desarrollo y es indispensable que la base sobre la que descansa sea indeformable. Los mejores son los de láminas de madera.

En cuanto al colchón, ha de adaptarse a las curvas del cuerpo sin acentuarlas; que sea rigido y uniforme y de entre tres y cuatro centímetros de grosor para un recién nacido. Es importante que ambos tengan la medida exacta de la cuna para que no bailen ni queden huecos entre ellos y la estructura. Sobre el material en que esté fabricado el colchón, el de muelles es el más utilizado, por su estupenda relación calidad-precio, pero también lo podrás comprar de fibras naturales y sintéticas.