Las mentiras de un niño pequeño

por la Dra. Isabel Orjales | 02/10/2013 13:50

 

Con frecuencia, los padres se sorprenden de las constantes "mentiras" de su hijo. Las mentiras parten de la imaginación y la impulsividad hace que sus historias atraviesen la débil línea que para ellos existe entre la fantasía y la realidad. Debemos enseñarles que no es malo que cuente historias pero que debe dejar claro que no han sucedido de verdad. Imagina, por ejemplo, que él parte de un hecho real -su amigo trajo un coche al colegio- y a raíz de eso empieza a animarse y a decir que el vehículo echa fuego por el tubo de escape, que va quemando la carretera... No le pongas cara de "otra vez estás mintiendo"; muéstrate entusiasmada y rehaz la historia: "¿Quieres decir que Jaime trajo un coche fantástico? Tienes razón, sería estupendo si pudiera echar fuego,¿te imaginas que también volara? Y ¿que más te gustaría que hiciera?" Haz que vea que puede decir la verdad y jugar contigo a imaginar otras cosas pero con la fórmula "Te imaginas que..." Entenderá que aclarando lo real y lo imaginario evita una mentira y ¡es igualmente divertido!