¡Qué bien educado!

Los especialistas de Guía del niño responden a las dudas y preguntas que los padres se hacen sobre temas relacionados con la salud de la embarazada y el futuro bebé, el parto y posparto, la salud del bebé y el niño, su alimentación y su desarrollo, la educación del niño, su relación con los padres y su entorno familiar y social.

Educación

Hermanas compartiendo habitación

por la Dra. Isabel Orjales | 11/06/2014 13:56

 

Una lectora nos ha enviado esta consulta: "Tenemos una niña de dos años y vamos a tener una hija dentro de cuatro meses. Estamos pensando en la organización de la habitación y no nos decidimos. ¿Es mejor que cada una tenga su propio cuarto o que compartan habitación?"

Quizá, en esta primera parte de su vida, es más aconsejable que utilicéis una habitación como dormitorio y otra como cuarto de juegos. Es cierto que, al principio, cuando incorporéis al bebé a la habitación de su hermana, tendréis más problemas para que se duerman porque querrán jugar, pero a cambio tendrán más espacio para sus actividades y fomentaréis el juego compartido.

Afrontar una cirugía

por la Dra. Isabel Orjales | 04/06/2014 13:50

 

Cuando un niño tiene que ser intervenido quirúrgicamente, a la preocupación de sus padres de que todo salga bien se une la de pensar en cómo explicarle lo que va a ocurrir. Si es tu caso, no mientas a tu hijo, porque la decepción sería mayor y se sentiría traicionado por aquellas personas en las que ha confiado siempre a ciegas. Por duro que sea, si la intervención le va a doler, que no debería gracias a los analgésicos actuales, esmejor que lo sepa aunque amortigües diciendo algo así como "te va a doler un poquito, pero si miras a papá seguro que te duele menos". Te puede ayudar algún cuento que explique el proceso, o realizar vuestros propios dibujos de la historia. Conserva la calma para que él sienta que lo tienes controlado. Mímale con ternura y sentido común los días que permanezcáis en el hospital.

La cuna, ¿en su cuarto o en el mío?

por la Dra. Isabel Orjales | 28/05/2014 13:45

 

Esta es una duda frecuente entre las parejas que van a ser padres. Aunque es una decisión que debéis tomar vosotros, mi opinión es que los primeros meses estaréis más cómodos teniendo al bebé en vuestra habitación, puesto que mamá tendrá que que darle de mamar a menudo. Podéis pasarla a su cuarto cuando no coma tan a menudo y antes de que tome conciencia de la diferencia para que después no haya problemas de adaptación.

Expulsado de clase

por la Dra. Isabel Orjales | 21/05/2014 13:34

 

"El año pasado echaron a mi hijo de 5 años de las clases de fútbol por portarse mal. Quisiera apuntarle a otro deporte de forma extraescolar, pero me da miedo que también le echen y se acabe frustrando. Realmente es un niño difícil de manejar y no quiero que sufra", nos escribe una lectora.

Puedes hacer lo siguiente: elige una actividad con un profesor que sea muy vocacional y que intuyas que puede ser buen profesional. Explícale lo que sucede y acuerda con él probar un tiempo. Al niño dile que este año no había plaza para él en este grupo, pero que le va a dejar probar para ver si le gusta y apuntarse el año siguiente. Si pasado un mes o dos el niño se adapta, dale la buena noticia de que te han comunicado que tiene plaza y que puede seguir todo el curso. Si los problemas hacen evidente que tu hijo no está preparado para una actividad en grupo, dile que se terminó el periodo de prueba y que si le ha gustado podrá apuntarse el próximo año, cuando haya plazas. Así tendrá una sensación de frustración menor.

¿Juegos realistas?

por la Dra. Isabel Orjales | 07/05/2014 13:12

 

Una de nuestras lectoras nos envía esta consulta: "A mi hijo Álvaro, de tres años, le ha dado por jugar a las profesoras. Cuando lo hace, chilla mucho a los muñecos y les castiga. ¿Puede eso representar lo que hace su profesora con él?"

Los niños representan en sus juegos sus propias vivencias, pero no se puede hacer una interpretación directa entre lo que hace y lo que ocurre a su alrededor. En ocasiones, escenifican situaciones cotidianas exagerando los roles de los personajes que representan: lo más sobresaliente de los adultos es que ponen límites y regañan. También dan besos y abrazan, pero eso es algo para ellos menos impactante porque es lo habitual si se trata de un niño sano. Si va contento al colegio y habla bien de su profesora, no te preocupes. Para quedarte tranquila, coméntalo con ella.

Celos ¡de su prima!

por la Dra. Isabel Orjales | 30/04/2014 13:15

 

Por mucho que pueda sorprenderte este titular, hay pequeños que no solo tienen celos de sus hermanos, sino también de sus primos, sobre todo si hay diferencia de edad y el pequeño aún es un bebé.

Observa cómo expresa tu hijo sus celos, si lo hace quitando las cosas a su primo, rechazando sus gestos de cariño, enfadándose de forma exagerada... es mejor que no les dejéis solos pues no es lo suficientemente maduro para controlar ni sus sentimientos ni su fuerza y puede hacerle daño sin querer. Ponte en su lugar y date cuenta de que le han destronado, que él era el centro de atención de la familia –o pretendía serlo– y parece que solo consigue que le hagan caso portándose mal. Trata de que percida que tú estás a su lado, que le quieres; acércate a él cuando su primo duerma, comparte sus cosas y sonríele cuando estén juntos.

Regañar con firmeza

por la Dra. Isabel Orjales | 23/04/2014 13:04

 

"El otro día, por primera vez, mi hija de 22 meses me tiró del pelo. Se me ocurrió decirle que eso no se hace porque duele y luego le abracé. No sé si hice bien porque noté que ella lo había hecho para ver cómo reaccionaba yo, intrigada." Nos escribe Raquel Hernández.

Efectivamente, a la edad de tu hija, cualquier cosa es un nuevo experimento para disfrutar de la vida. Lástima que tengamos que hacerle distinguir que hay experimentos maravillosos y otros que no se pueden permitir. Para que te entienda, tendrás que ser muy clara en tus expresiones. Si le dices que no con tono de voz suave y luego la abrazas, ella pensará que es un juego. No hace falta que chilles, pero tu tono de voz debe ser diferente al habitual: "no, eso no se hace, hace daño". Pon cara seria y haz luego un silencio prolongado. Ella te mirará fascinada porque es algo nuevo y volverá a tirar de tu pelo porque tiene que asegurarse de que ese "no" se refiere a ese gesto. Deja que lo repita, luego dile que no, por ultima vez, y llévatela a jugar a otra cosa. Si lo vuelve a intentar, sujétale la mano de forma firme e incómoda mientras le dices muy claramente que no se hace. Después llévatela a jugar a otro lugar.

Alumno con altas capacidades

por la Dra. Isabel Orjales | 09/04/2014 13:49

 

Olga Luján nos envía esta consulta: "La profesora de nuestro hijo de cuatro años dice que puede ser un niño de altas capacidades. Le pone trabajos más avanzados y le ha hecho su ayudante. Él está contento pero le cuesta relacionarse con sus compañeros."

Es probable que a tu hijo le resulte más fácil relacionarse con adultos –porque le valoran, le entienden y se adaptan a él– o con los niños más pequeños –a los que maneja– que con los de su misma edad, porque estos no perdonan y si no les gusta lo que hace, se lo dirán–. Observa cómo se comporta con sus compañeros, pregunta a la profesora qué hace en el recreo –a qué juega, con quién, cómo se acerca y resuelve los conflictos–. Trata de estimular el juego con otros niños de su edad, al principio mejor de uno en uno, y enséñale estrategias para ponerse en el lugar del otro.

En este reportaje encontraás claves para saber si tu hijo es un niño superdotado.

Enfados exagerados

por la Dra. Isabel Orjales | 02/04/2014 13:41

 

Hay padres temperamentales que se preguntan si el carácter se hereda y si su hijo tendrá rabietas demasiado exageradas y difíciles de controlar. Seguramente sea así. Para ayudarle, enséñale que no son tolerables determinadas respuestas. Busca un lugar en casa para que "se relaje" cuando esté enfadado –un sitio tranquilo en el que esté solo pero que no le de miedo–; explícale que es un sitio "mágico" donde los disgustos desaparecen; verás cómo se le pasa antes. Cuando suceda, no le regañes, simplemente dile: "Estás muy enfadado, cuando te tranquilices, vienes a contármelo." Ensaya con él una frase que le permita decir de forma más aceptable que gritando, que está muy, muy contrariado. Cuando la utilice, felicítale por ello y, aunque no cedas al capricho que llevó al enfado, permítele entonces que tenga tu atención mientras charla de su disgusto ya como un niño mayor. Comenta sus buenas respuestas con papá cuando venga.

Bebé con hipersensibilidad al ruido

por la Dra. Isabel Orjales | 26/03/2014 13:37

 

Hay bebés que se alertan con cualquier ruido, por pequeño que este pueda parecernos a los adultos. Si vuestro bebé reacciona con una alerta exagerada a estímulos que son frecuentes en nuestro entorno, se irá habituando con la edad. Mientras tanto, cuando se asuste, debéis calmarle con tranquilidad y movimientos pausados –una reacción rápida, inmediata y exagerada acrecentaría su estado de alerta–. Actuad con sentido común, no os adelantéis a su respuesta arropándolo antes de que reaccione ni evitéis de forma poco lógica los ruidos ambientales. Podéis jugar a que se familiarice, premero, con sonidos fuertes –música cada vez más alta– y, después, con ruidos sorpresa de intensidad progresiva. Se trata de que asocie los sonidos a caras felices, risas y al juego tranquilo de papá y mamá.