Los síntomas de la deshidratación

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 27/05/2014 14:06

 

Las altas temperaturas de la primavera y el verano hacen que el riesgo de que los niños padezcan una deshidratación aumente. Por eso es importante que conozcas sus síntomas y cómo ponerle remedio.

Durante el proceso de deshidratación se pierde más agua de la que se aporta al organismo por vía oral. En condiciones normales, el propio organismo se encarga de mantener el equilibrio hídrico, pero las infecciones que provocan diarrea, vómitos, fiebre, o rechazo a beber, son las causas más frecuentes de deshidrtación infantil.

Ofrecer el pecho a menudo a los lactantes es la mejor manera de mantenerlos correctamente hidratados. Si toman biberón, conviene prepararlos con la cantidad de agua adecuada o un poquito más en las zonas de mucho calor. A los niños que toman alimentos salados –puré de verdura– se les puede ofrecer agua entre tomas. Procura no abrigarlos demasiado, para evitar que suden en exceso. Cuando surge una enfermedad que provoca vómitos, diarrea o fiebre, siempre es más importante insistir en que tomen líquidos –poco a poco, incluso a cucharaditas– que en darles de comer. Los niños deshidratados pierden peso –más del 7%–, tienen la lengua seca, los ojos hundidos, orinan muy poco, lloran sin lágrimas, pierden la elasticidad de la piel –deja pliegue si se pellizca– y están muy decaídos.