Gastroenteritis y lactancia materna

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 13/08/2013 14:02

 

Cuando un bebé alimentado al pecho sufre gastroenteritis, conviene dar más veces el pecho pero menos tiempo. En las gastritis hay una inflamación de la capa interna del estómago, y los lactantes tienen hambre y sobre todo sed, y quieren tomar más cantidad de la que admite su estómago. Si se llenan mucho, los vómitos continúan, pero si se ofrecen tomas pequeñas y más frecuentes, el estómago las tolera y desaparece la sed. Si a los vómitos se añade la diarrea, significa que la inflamación ha alcanzado al intestino –gastroenteritis–. Entonces, lo importante es recuperar la pérdida de líquidos que provocan las deposiciones. Los sueros orales aportan agua y sales, pero por su sabor no son bien aceptados por los lactantes. Continuar con el pecho es una buena alternativa.