El pediatra en casa

Los especialistas de Guía del niño responden a las dudas y preguntas que los padres se hacen sobre temas relacionados con la salud de la embarazada y el futuro bebé, el parto y posparto, la salud del bebé y el niño, su alimentación y su desarrollo, la educación del niño, su relación con los padres y su entorno familiar y social.

El pediatra

Alergia a la leche

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 17/06/2014 14:36

 

Una lectora nos envía esta consulta: "Tengo un hijo de seis meses que toma biberón. A los cinco meses tuvo dermatitis y una bronquitis. El pediatra me cambió la leche por otra sin proteínas de la vaca porque opinaba que era lo que había provocado la reacción. Ahora el alergólogo me aconseja volver a introducirla y yo temo que la alergia se repita."

Las alergias no son fáciles de manejar, todo depende de la intensidad de los síntomas que padezca tu hijo. Aún en los casos de alergia comprobada, mantener la alimentación con pequeñas fracciones de las proteínas de la leche que la provocan puede permitir que el niño desarrolle tolerancia hacia el alimento. Y muchos alergólogos tratan de conseguir esta tolerancia cuanto antes porque le protege. Si se eliminan del todo, se puede hacer al pequeño completamente intolerante y dar lugar a que tenga una reacción alérgica muy grave si en algún momento ingiere leche por equivocación. Pero si los síntomas que le provoca la alergia son importantes, habrá que tenerlo un tiempo con la alimentación exenta de proteínas de leche. Supongo que el alergólogo ha hecho un estudio de tu hijo para valorar su situación antes de darte el consejo.

La exposición solar en bebés

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 10/06/2014 13:27

 

Blanca Gómez nos envía esta consulta: "¿Hay alguna zona de la piel de los bebés que sea más sensible al sol y se deba proteger más? ¿Se puede dejar que les dé el sol en las piernas sin peligro?"

En los adultos, la piel de los hombros y la cara es más sensible, pero en los niños no hay diferencias. Debes protegerlo por igual. Antes de los seis meses no se debe exponer al sol a ningún niño –ni siquiera en las piernas– y después de esa edad se debe hacer siempre con protectores infantiles no inferiores a factor 20.

El agua para el biberón

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 03/06/2014 13:22

 

Muchas madres me preguntan qué agua es la más adecuada para preparar el biberón de sus hijos y si es importante que tenga nitratos.

En algunos niños, los nitratos pueden dañar los hematíes impidiendo que transporten correctamente el oxígeno desde el pulmón a los tejidos (metahemoglobinemia). La concentración de nitratos en el agua debe de ser menos de 0,5 mg/l. El agua ideal para preparar biberones ha de ser de baja mineralización (contenido en sodio inferior a 25 mg/l), tener menos de 0,3 mg/l de flúor y la mínima cantidad posible de nitratos. Aunque se suele mirar mucho el contenido en calcio, no hay evidencia de que en niños sanos el contenido de calcio del agua sea perjudicial. Solo en familias con antecedentes de cálculos de riñón se deben usar aguas con bajo contenido en calcio, en los demás, el calcio del agua es un componente nutricional muy útil hasta concentraciones de 50 o 100 mg/l.

Los síntomas de la deshidratación

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 27/05/2014 14:06

 

Las altas temperaturas de la primavera y el verano hacen que el riesgo de que los niños padezcan una deshidratación aumente. Por eso es importante que conozcas sus síntomas y cómo ponerle remedio.

Durante el proceso de deshidratación se pierde más agua de la que se aporta al organismo por vía oral. En condiciones normales, el propio organismo se encarga de mantener el equilibrio hídrico, pero las infecciones que provocan diarrea, vómitos, fiebre, o rechazo a beber, son las causas más frecuentes de deshidrtación infantil.

Ofrecer el pecho a menudo a los lactantes es la mejor manera de mantenerlos correctamente hidratados. Si toman biberón, conviene prepararlos con la cantidad de agua adecuada o un poquito más en las zonas de mucho calor. A los niños que toman alimentos salados –puré de verdura– se les puede ofrecer agua entre tomas. Procura no abrigarlos demasiado, para evitar que suden en exceso. Cuando surge una enfermedad que provoca vómitos, diarrea o fiebre, siempre es más importante insistir en que tomen líquidos –poco a poco, incluso a cucharaditas– que en darles de comer. Los niños deshidratados pierden peso –más del 7%–, tienen la lengua seca, los ojos hundidos, orinan muy poco, lloran sin lágrimas, pierden la elasticidad de la piel –deja pliegue si se pellizca– y están muy decaídos.

Pecho hundido

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 20/05/2014 14:01

 

"Nuestro hijo tiene siete años. Desde que nació tiene un poco hundido el pecho por delante, en la zona del esternón. Siempre nos han dicho que no debería darle problemas, pero nos parece que se cansa antes que otros niños cuando juega. ¿Puede ser debido a lo del pecho?", nos escribe una preocupada lectora.

Ese hundimiento que describes es lo que llamamos pecho excavado. No se puede asegurar que el cansancio precoz se deba a que el corazón rinde peor debido a la compresión del hueso hundido, pero algunos estudios dicen que es posible. Los cirujanos infantiles han mejorado tanto la técnica con la que operaban esta malformación que han pasado de recomendar no hacer nada a intervenir la mayoría de los casos. Solicita una consulta con un cirujano infantil para que valore el caso de tu niño.

Halitosis infantil

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 06/05/2014 13:55

 

"A mi hijo de cinco años le huele mal la boca a menudo. He tratado de eliminar algunos alimentos, pero continúa igual. No es todos los días, y tampoco depende de que duerma más o menos tiempo. ¿Por qué puede ser?", nos escribe una lectora.

El mal olor de boca –halitosis– depende de la eliminación en el aliento de compuestos volátiles con sulfuro. Estos compuestos pueden proceder de alimentos –ajo, cebolla, pimientos, chocolate–, de una enfermedad general, o lo más frecuente, de la acción de gérmenes de la boca sobre restos alimenticios. Estos gérmenes actúan en zonas a las que llega mal el oxígeno, como la parte posterior del dorso de la lengua, recovecos entre piezas dentarias o en las criptas de la superficie de las amígdalas. Algunos factores favorecen el mal olor de boca: las ortodoncias, beber poca agua y tener la boca seca, las caries o destrucción de piezas dentarias, o el consumo de queso. Un buen cepillado dental y enjuagues con colutorios de clorexidina pueden solucionar el problema en poco tiempo.

¿Cuándo aparece la celiaquía?

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 29/04/2014 13:43

 

La forma típica de la enfermedad celíaca aparece en lactantes, poco después de introducir el gluten en la dieta. Se detiene la ganacia de peso, están más irritables, sin apetito, tienen diarreas repetidas y el abdomen hinchado. Pero la mayoría de los casos de enfermedad celíaca pasan desapercibidos hasta edades posteriores, y entonces pueden provocar talla baja, retraso en la aparición de la pubertad, dermatitis o estomatitis repetidas, dolores abdominales y diarrea. Si no se advierte, es fácil que quede sin diagnosticar. Se cree que es más frecuente de lo que pensábamos hasta ahora, y que podría estar presente en uno de cada 500 recién nacidos. Cuando no se trata es responsable de problemas intestinales muy serios en la edad adulta, como cáncer intestinal. La enfermedad celíaca es más frecuente en niños con diabetes, síndrome de Down o enfermedades relacionadas con la inmunidad.

Cómo lavar la ropa del bebé

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 22/04/2014 13:47

 

Muchos son los padres que me preguntan si es necesario lavar la ropa del bebé por separado, usar jabones o detergentes especiales e incluso decantarse por el lavado a mano en lugar de en la lavadora.

Si los que convivís en casa no padecéis enfermedades contagiosas, no hay inconveniente en que mezcles la ropa de todos, lo laves a máquina y uses los mismos productos. En cuanto al lavado de la ropa de los lactantes, lo fundamente es que siempre esté muy bien aclarada, sin que queden restos de jabón.

Piernas inquietas

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 08/04/2014 13:51

 

"Mi hijo se queda de que le duele las piernas y otras veces siente como si le corrieran bichos, pero todo se le pasa rápidamente en cuanto las mueve. Siempre le ocurre cuando toca dormir, y pensábamos que era una manía para evitar ir a la cama. ¿Pueden ser dolores de crecimiento?", nos consulta Teresa Montero.

Tu hijo probablemente tiene el Síndrome de Piernas Inquietas (SPI). Es una sensación desagradable en las extremidades –piernas y brazos– acompañado de una necesidad irresistible de moverlas. Ocurre en periodos de inactividad y mejora de manera inmediata con la actividad. Las condiciones que desencadenan el SPI son las mismas que se necesitan para iniciar el sueño y las maniobras que lo mejoran son las que interfieren con el sueño, por eso, a veces, se confunden con un rechazo a irse a la cama. Una vez dormidos no suelen despertarse, pero pueden presentar movimientos rítmicos repetitivos de las extremidades. Prueba a darle masajes suaves en las piernas mientras se queda dormido durante unos días.

Intolerancia alimentaria

por el Dr. Jesús Martín-Calama | 01/04/2014 13:32

 

Amelia Martínez nos envía esta consulta: "Tengo una niña de seis meses y recientemente le han diagnosticado alergia a la leche de vaca, a la soja, a la clara de huevo, al cacahuete, al trigo y al bacalao. Además tiene dermatitis atópica. Dejé de darle el pecho y ha mejorado un poco con leche hidrolizada. Constatemente siente picor. Duerme muy poco y a pesar de haber visitado a varios especialistas, no mejora."

Lo que nos comentas es inhabitual. Para desarrollar una alergia a un alimento hace falta haber tenido contacto con ese alimento. Con seis meses no es habitual que los niños hayan consumido clara de huevo, cacahuete, soja, bacalao..., aunque existe la posibilidad de que algunas de estas proteínas hayan llegado a tu hija a través de tu leche. La mayoría de los expertos en alergia aconsejan dar el pecho de forma prolongada para proteger a los niños, eliminando de la dieta materna los alimentos que más alergia pueden provocar como la leche y el huevo. El picor se debe a la dermatitis atópica y, a veces, no es fácil de controlar. Aparte de cuidado en la dieta, limitar el baño, no usar jabones o evitar el abrigo excesivo, necesitará medicamentos para calmar el picor tanto orales como en crema, que habrá que ir variando según la intensidad y duración de los brotes.