5 estrategias para calmar el llanto del bebé

Sencillas y muy prácticas

Los cólicos, el hambre, un pañal sucio, la necesidad de mimos… Muchos son los motivos que llevarán a tu bebé a llorar cada día. Estas estrategias te ayudarán a calmarle.

 
Bebé llorando

Hay que admitirlo: hacen falta nervios de acero para no perderlos con el llanto continuado de un recién nacido. No sabemos qué le pasa ni cómo trnaquilizarle y sus sollozos nos llegan a lo más hondo. Lo primero es no perder la calma, porque los bebés son mucho más receptivos al ambiente que les rodea de lo que creemos. Si estás a un paso de perder la paciencia, toma nota de estas 5 estrategias que han demostrado su efectividad a la hora de calmar al bebé.

01. El chupete

Los movimientos de succión que el niño hace sobre el chupete liberan endorfinas, lo que le ayuda a relajarse. Es un estupendo aliado que puedes usar tanto cuando esté inquieto como cuando le cueste conciliar el sueño. Eso sí, no deberías ofrecérselo hasta que la lactancia materna no esté bien establecida para que no interfiera en su agarre al pecho y no prolongues su uso más allá de los dos años.

02. El contacto

Papá y mamá sois la mecedora más calentita y eficaz para él. Por eso el porteo ayuda a que los niños estén más tranquilos y reduce sus episodios de llanto. Cerca de tu pecho, en contacto contigo, puede oír el latido de tu corazón, escuchar tus susurros y recibir tus besos. Aprovecha también para ofrecerle el pecho y comprobar si llora porque tiene hambre.

03. La música y los sonidos monótonos

Las nanas, la música que oías en el embarazo o un canturreo que brote de tus labios serán tranquilizadoras para tu bebé. Además, te sorprenderá ver cómo tu hijo se calma casi por arte de magia con los sonidos más insospechados: el ruido de la campana extractora, un secador, la aspiradora… Estos ruidos le recuerdan a los sonidos que le llegaban al útero cuando aún estaba en tu vientre y tienen la capacidad de relajarle automáticamente.

04. Los movimientos rítmicos

La mecedora, un balancín, un paseo en el cochecito… Cualquiera de estas estrategias obran el milagro. A la desesperada, ningún bebé se resiste al ronroneo del motor y los suaves balanceos de un paseo en coche.

05. El agua

El agua templada es un excelente calmante para las tensiones del bebé, pero será de poca ayuda si está en plena crisis. Si normalmente llora al caer la tarde, prueba a adelantar la hora del baño para que se relaje y afronte la recta final del día con un plus de sosiego.

 

Magda Campos