Prevención y tratamiento de los cólicos del lactante

En los primeros meses de vida de un bebé, es tan posible como habitual que el pequeño sufra el denominado cólico del lactante. Se trata de una situación completamente normal y que responde a la inmadurez de su sistema digestivo. Con los meses remite hasta desaparecer, pero es muy bueno saber cómo podemos prevenirlo o tratarlo.

Bebé dormido

Existen otras soluciones preventivas, como la realización de masajes infantiles o también la toma de suplementos por parte del niño, como Kreaflora® de Mayla®Pharma.

Como se manifiesta

Se manifiesta con un llanto desesperado, pues está sufriendo dolores punzantes en su barriga. El bebé flexiona sus piernas contra su abdomen, como intentando defenderse del dolor. Sus llantos y gritos provocan que se ponga muy rojo y casi siempre notaremos que su barriga tiene mucho aire. Suele manifestarse entre las 2 semanas y los 4 meses.

Si un bebé tiene episodios de llanto intenso al menos 3 horas al día, sin que en ese tiempo podamos calmarlo y esos sucede al menos 3 días a la semana, durante al menos otras 3 semanas, se cumple el llamado criterio de Wessel para detectar que un niño padece cólicos del lactante y conviene consultarlo con nuestro pediatra.

Este problema puede ser puntual o habitual, puesto que hay niños con más tendencia que otros a tener cólicos. Ante esa situación deberemos tomar una serie de precauciones.

Posibles causas de los cólicos

El principal causante de estos cólicos, como se ha dicho, es la inmadurez de su intestino, pero existen otras causas que pueden provocarlo. Algunos pediatras hablan de factores hormonales que pueden afectar a su vesícula o no darle la sensación de saciado al comer.

Como veremos más adelante, la ingesta de lactosa por parte de la madre también puede estar provocando estos cólicos, como también una ingesta excesiva de aire tanto al tomar el pecho como el biberón. También puede ser debida a una alteración de la flora intestinal o incluso inflamación de la mucosa intestinal, así como intolerancia o alergia a otros alimentos.

Cómo tratar los cólicos del lactante

Si algo tiene el cólico del lactante es que resulta frustrante, para el bebé y también para sus padres, quienes ven a un niño que llora con desesperación, sin que se pueda hacer nada por él. Lo primero que podemos hacer es analizar la alimentación del niño, puesto que los cólicos se presentan más en niños que toman leche de fórmula que leche materna.

Hay que darle una importancia capital al biberón con el que estamos alimentando al bebé. Si el niño sufre cólicos a menudo y toma biberón, es conveniente cambiar a otro tipo de biberón que pueda evitarlos. En el mercado existen leches con fórmulas anticólico que pueden ayudar en la alimentación con biberón.

En el caso de un bebé que sufre de manera frecuente estos cólicos, es muy importante prestar atención a la alimentación de la madre, suprimiendo la ingesta de proteínas vacunas y otros alimentos susceptibles de provocar alergias, como la lactosa y el glúten. También es recomendable que la madre evite los lácteos en su alimentación para que éstos no pasen a la leche materna, puesto que son muy difíciles de digerir para el pequeño.

Múltiples soluciones

Hay factores externos que pueden ayudarnos a evitar estos cólicos, como por ejemplo que el agarre del bebé al pecho de a madre sea el correcto, así como la succión del niño mientras se alimenta. Es importante que consultemos con nuestro pediatra en el caso que observemos que algo no funciona bien en las tomas.

También deberemos prestar mucha atención en la respuesta que le damos al bebé a su llanto. Lo primero que tienen que tener claro los padres es que el cólico es un problema puntual y habitual, y que el niño que lo sufre está completamente sano. Es importante aceptar el llanto del bebé, aceptarlo con calma y acompañarle, sin tratar de evitar que se calle, puesto que esta actitud le pondrá mucho más nervioso.

Los masajes son también una solución cada vez más extendido. El simple hecho de una mano adulta sobre el abdomen del bebé puede ayudar mucho a relajarle, ayudándole a expulsar el aire y facilitándole en bienestar de una caricia.

Importancia de los suplementos en la prevención

Existen suplementos como Keaflora® de Mayla Pharma® que ayudan a evitar estos cólicos administrándolos dos veces al día justo antes de una toma. Se trata de una combinación de probióticos, extractos de melisa y manzanilla y de fibra prebiótica que facilita la digestión del bebé y, por lo tanto, esos cólicos que tanto malestar pueden causarle.

En los primeros meses de vida, la microflora intestinal juega un papel importantísimo en la respuesta inmune y en el desarrollo madurativo del bebé, además de prevenir los indeseados cólicos. Los probióticos ayudan al desarrollo de la microflora y, por lo tanto, a modular esa respuesta y desarrollo.