Los genitales del bebé en su aseo

Los cuidados para niños y niñas

Un cambio de pañal, la hora del baño incluyen el cuidado de los genitales del bebé. ¿Cómo proceder en niñas y niños?  ¿Qué aspectos hay que vigilar? Te lo explicamos.

 
Los genitales del bebé, cómo cuidarlos.

Para ambos

  • A la hora del baño, lava el cuerpecito del bebé con unas gotas de un jabón suave y sin perfume y termina con el pelo para no prolongar el contacto de su piel con productos de higiene. Evita los baños de espuma, toallitas húmedas con alcohol, jabones agresivos, cremas perfumadas o cualquier producto que le pueda producir alergias o irritar su piel. Como medida de prevención, mejor si son libres de parabenos y pfalatos.
  • Antes de sacarla del agua, pasa el pomo de la ducha por su cuerpecito para aclarar su piel. A continuación, sécale a toquecitos con una toalla suave.

El cuidado del pene

  • Al estar el aparato genital de los niños expuesto al contacto de la orina y excrementos del pañal, su delicada piel se puede irritar. Cámbiale las veces que haga falta y usa crema del pañal siempre que notes signos de inflamación de la piel.
  • El prepucio del niño pequeño no suele retractarse con facilidad. No lo intentes, le harías daño y no es necesario limpiar la zona que recubre. En caso de observar una sustancia amarillenta debajo de la piel, no te preocupes. Indica que el prepucio se está empezando a separar del glande, un proceso que puede durar hasta los 5 años. Si a esta edad, sigue sin retractarse, consulta con tu pediatra. Él te indicará la marcha a seguir si el niño tiene fimosis.
  • Si al nacer, el pediatra ha diagnosticado una criptorquidia - uno o más raramente ambos testículos no han descendido hacia el escroto-, debería haberse solucionado al cumplir el año. En caso contrario, se suele proceder a una pequeña operación quirúrgica antes de los 15 meses que se realiza por laparoscopia. En cambio, los testículos retráctiles –están en el escroto pero suben con las temperaturas bajas o otras circunstancias- suelen estabilizarse en la bolsa escrotal al llegar a la pubertad.
  • Puede ocurrir que el conducto de la micción del niño resulte muy estrecho para asegurar una buena micción. Esta pequeña afección se denomina estenosis de la uretra y conviene que el pediatra la vigile para evitar problemas de retención de orina que podrían perjudicar al riñón del pequeño.

El cuidado de la vagina

  • Al cambiar el pañal, elimina la suciedad de adelante hacia atrás, nunca al revés. Esta buena costumbre debe mantenerse cuando la niña ya se limpie solita.
  • Si la niña expulsa heces blandas, revisa el interior de los labios y limpia los restos que se hayan podido infiltrar. Esta maniobra sólo es necesaria si notas suciedad a la altura de la vulva.
  • Si notas que la zona de la vagina está enrojecida o si le duele después de la micción, la niña podría sufrir vaginitis, una inflamación de la vagina o la vulva. La irritación puede provenir del contacto prolongado con el pañal, una respuesta alérgica a un producto de higiene corporal o de un detergente de la colada. Trátala con crema del pañal y manteniendo la zona seca. En caso de infección del tracto urinario, la niña tendría fiebre y escozor al orinar.
 

Victoria Gómez