El color de las cacas del bebé y su significado

Qué nos indica el color de sus deposiciones

Marrones, amarillentas naranjas y ¡hasta verdes! Las deposiciones de tu bebé cambian de color y consistencia con el paso de los meses y los cambios en su alimentación. Así se interpreta su aspecto.

 
Bebé en pañales

Las primeras deposiciones de tu bebé nada más nacer fueron negras; las siguientes, amarillas, y las últimas..., ¡verdes! ¿Por que sus ‘caquitas’ cambian tanto de color? ¿Es preocupante? se preguntan muchas madres.

Las razones están relacionadas con el desarrollo orgánico del niño y con la introducción de una alimentación más variada. Aunque los cambios sean llamativos, no deben preocupar.

Del negro al caqui

La primera caca del recién nacido –que se da dentro de las 48 horas siguientes al parto– es negra verdosa. Este color se debe a la expulsión del meconio, una sustancia espesa que se forma en el intestino del bebé durante el embarazo y que está compuesta por líquido amniótico, bilis, moco, lanugo, células... 

A los dos o tres días del nacimiento, una vez que se ha terminado de eliminar el meconio, las heces del bebé irán adoptando un tono amarillo verdoso. Ese color –que puede llegar a ser un verde bastante intenso– no debe inquietarte. No es el síntoma de un problema de salud, sino la consecuencia de un aparato digestivo todavía inmaduro que propicia un tránsito muy rápido de la leche materna por el intestino y una eliminación de las bilis sin modificar. 

Poco a poco, y gracias a la maduración de sus jugos gástricos, las deposiciones del lactante se volverán más amarillentas, y a partir de ahí, su aspecto dependerá, sobre todo, de la alimentación que tome. No solamente variará el color sino también la consistencia. Si estás dando el pecho a tu hijo, sus 'caquitas' serán ligeras y de color mostaza, con grumitos y algo acuosas. Pero si has optado por la leche de fórmula, serán más consistentes y de un tono más caqui o incluso verdoso por el hierro que contiene. 

Los alimentos que más tiñen

Con la introducción de las papillas y los purés, el color de las cacas del bebé será aún más variado, tanto como su dieta. Dado que a esta edad, los niños no mastican y su sistema digestivo aún no se ha desarrollado por completo, los alimentos que comen atraviesan rápidamente el intestino y salen en forma de heces con pocas modificaciones en su aspecto.

- El puré de zanahorias puede dar lugar a deposiciones anaranjadas.

- Los cereales dan un color arenoso.

- Los guisantes, las espinacas tiñen de verde.

- La remolacha da un color marrón rojizo.

Preocúpate sí

Son casos pocos frecuentes y seguramente no le ocurrirá a tu bebé. Aún así, conviene saber cuándo el color de las cacas deben preocupar y llevar a consultar con un pediatra sin dilaciones.  

* El color blanquecino y pastoso parecido a la cal puede deberse a una obstrucción de la vía biliar. En la infancia, suele deberse a un cuadro de hepatitis

* La presencia de moco o pus en unas deposiciones muy líquidas se asocian con la gastroenteritis.

* El color rojo se puede deber a la presencia de sangre cuando la hemorragia del tubo digestivo en su parte inferior o a una gastroenteritis si se mezcla con deposiciones muy líquidas.

* El color negro puede provenir de la toma de un suplemento de hierro - en este caso, es totalmente normal- o de una hemorragia intestinal en su parte alta.

 

Gema Martín